
Una publicación en Strava reveló datos poco habituales sobre el rendimiento del campeón mundial y abrió nuevas estimaciones sobre su potencia límite.
Un entrenamiento que despertó curiosidad
Tadej Pogacar volvió a captar la atención del mundo del ciclismo tras compartir una salida de entrenamiento de tres horas por la costa cercana a València. Aunque gran parte de la conversación giró en torno a un incidente con un aficionado que el propio ciclista relató posteriormente, los detalles técnicos de la sesión terminaron convirtiéndose en el verdadero foco de análisis.
El esloveno registró una ruta de 130 kilómetros a una velocidad media cercana a los 41 km/h, números que reflejan el tipo de esfuerzo que suele preceder sus característicos ataques en solitario durante la competición.
Sin embargo, el dato más llamativo estaba oculto en el archivo de potencia publicado en Strava.
La pista sobre su potencia umbral
Hasta ahora, las cifras exactas del rendimiento de Pogacar habían permanecido bastante protegidas por su equipo, UAE Team Emirates – XRG. Las referencias más claras provenían de declaraciones anteriores donde el corredor explicó que su potencia en zona 2 oscilaba entre 320 y 340 vatios.
La nueva publicación permitió observar la distribución automática de zonas de potencia que genera la plataforma, revelando un rango de umbral (FTP) estimado entre 387 y 451 vatios. Este intervalo coloca la cifra de 415 vatios —largamente calculada por analistas— prácticamente en el centro del rango, reforzando las estimaciones que se manejaban desde hace años.
Las zonas mostradas fueron:
- Recuperación: 0 – 236 W
- Resistencia: 237 – 322 W
- Tempo: 323 – 387 W
- Umbral: 387 – 451 W
- VO2Max: 452 – 516 W
- Anaeróbico: 516 – 645 W
- Neuromuscular: más de 645 W
Un trabajo controlado, no un esfuerzo fácil
Durante el entrenamiento, Pogacar alternó principalmente entre las zonas 2 y 3, acumulando alrededor de 160 minutos en esas intensidades y registrando una media cercana a los 303 vatios.
No obstante, el propio ciclista ha explicado en anteriores declaraciones que no siempre es correcto interpretar estos números como rodajes suaves. “If you’re doing a five-hour ride, your zone two after five hours may not be your zone two anymore,” señaló, explicando que la fatiga modifica la percepción del esfuerzo incluso dentro del mismo entrenamiento.
También añadió: “On the flat you will not recover, and five hours of riding 320-340 [watts] for me also means that the next day I’m not riding my bike. So when going on the flat for longer, I drop my power to 290-300.”
Más confianza en el corazón que en el potenciómetro
A pesar de la atención que generan los datos de potencia, Pogacar insiste en que no deben considerarse verdades absolutas. Según el esloveno, estos dispositivos pueden presentar variaciones debido a múltiples factores técnicos.
Por eso continúa apoyándose en el control de la frecuencia cardíaca, herramienta que utiliza desde su adolescencia. En este entrenamiento, su pulso promedio fue de 144 latidos por minuto.
“I’ve been training with a heart rate monitor since I was 12 years old,” comentó. “I could go by heart rate only, but it’s always good to compare heart rate to power.”
Un vistazo poco común al campeón
La publicación accidental o intencionadamente pública de estos valores ofreció una rara ventana al rendimiento del actual campeón del mundo. Más allá de la curiosidad numérica, los datos muestran el nivel de control y eficiencia que sostiene su dominio en las grandes carreras.
Mientras muchos analistas buscan explicaciones en cifras exactas, Pogacar parece recordarlo con sencillez: la combinación entre potencia, sensaciones y experiencia sigue siendo la clave del rendimiento en la élite.
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