
Tadej Pogacar parte como favorito, pero Paul Seixas y Remco Evenepoel amenazan en una clásica abierta en Bélgica.
La Decana vuelve a exigirlo todo
La Lieja-Bastoña-Lieja 2026 cerrará el tríptico de las Ardenas este 26 de abril con un recorrido de 259 kilómetros que combina resistencia, estrategia y explosividad. Con más de 4.000 metros de desnivel acumulado, la carrera más antigua del calendario —nacida en 1892— pondrá a prueba a escaladores y clasicómanos en un terreno sin tregua.
El desenlace, como es tradición, se concentrará en los últimos kilómetros, donde las cotas encadenadas seleccionarán a los aspirantes al triunfo en las calles de Lieja.
Un final diseñado para valientes
El tramo decisivo comenzará en el último tercio de carrera. Subidas como la Côte du Stockeau y el Col du Rosier irán desgastando el grupo antes de llegar a puntos clave como La Redoute, históricamente escenario de ataques decisivos.
Más adelante aparecerán la Côte des Forges y la temida Roche-aux-Faucons, último gran filtro antes del descenso hacia meta. Allí, cualquier error puede costar la carrera, y un ataque bien medido puede ser definitivo.
Pogacar, el referente absoluto
El campeón mundial llega como el hombre a vencer. Su dominio en 2026, con victorias en Strade Bianche, Milán-San Remo y Tour de Flandes, además de su segundo lugar en París-Roubaix, lo posiciona como el gran favorito.
Su estrategia parece clara: endurecer la carrera hasta La Redoute y lanzar un ataque que ya le ha dado resultados en ediciones anteriores. Su combinación de resistencia, capacidad de escalada y velocidad final lo convierten en el rival más completo.
Seixas y Evenepoel, las grandes amenazas
Paul Seixas llega con impulso tras su victoria en la Flecha Valona. Su perfil de escalador con explosividad lo adapta bien al recorrido, aunque persisten dudas sobre su resistencia en una prueba tan larga.
Por su parte, Remco Evenepoel representa el principal desafío directo. Su capacidad en esfuerzos prolongados y su velocidad en finales reducidos lo convierten en un candidato sólido, siempre que logre responder a los movimientos en los puntos clave.
Un pelotón lleno de aspirantes
Más allá de los tres nombres principales, la lista de contendientes es amplia. Corredores como Egan Bernal, Tom Pidcock y Ben O’Connor llegan desde el Tour de los Alpes con ritmo competitivo, mientras que figuras como Romain Grégoire, Mauro Schmid o Mattias Skjelmose atraviesan un gran momento.
Equipos como INEOS, Bahrain Victorious y Lidl-Trek presentan bloques capaces de influir en el desarrollo táctico de la carrera.
Pronóstico abierto, pero con un líder claro
Aunque el ciclismo siempre deja espacio para sorpresas, todo apunta a que la victoria se definirá entre Pogacar, Seixas y Evenepoel. Si la lógica se impone, el esloveno tiene ventaja, especialmente si logra seleccionar la carrera en los puntos habituales.
Sin embargo, el desgaste acumulado y la profundidad del pelotón podrían abrir un escenario distinto en los kilómetros finales.
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