
Remco Evenepoel atraviesa una etapa de transformación dentro y fuera de la bicicleta. Tras su llegada al Red Bull – BORA – hansgrohe y su destacado rendimiento reciente, el belga reflexionó sobre su evolución personal, el equilibrio mental y los retos que enfrenta en su carrera.
Un cambio para crecer
El corredor dejó claro que su objetivo no es solo ganar, sino evolucionar integralmente:
“Quiero lograr la mejor versión de mí mismo que jamás haya visto, la que aún no he visto. Sobre la bicicleta y como persona. Hay mucho que puedo aprender”.
El cambio de equipo ha sido clave en ese proceso:
“Con este equipo, estoy descubriendo cosas nuevas sobre mí; era el momento adecuado para cambiar”, afirmó, destacando también la motivación que le genera su nuevo entorno.
El riesgo del desgaste mental
Uno de los puntos más sensibles que abordó fue el equilibrio entre vida personal y profesional, especialmente en un deporte tan exigente.
“Cada uno tiene una mentalidad distinta para vivir la vida y encontrar equilibrio con el ciclismo”, explicó Evenepoel, antes de profundizar en una idea contundente:
“Cuando estás demasiado enfocado en el ciclismo, corres el riesgo de perder el control de tu vida personal”.
El belga resaltó la importancia de desconectar, especialmente en su vida familiar:
“Soy 200% profesional cuando es necesario. Pero también hay momentos en los que desconecto, sobre todo en casa con mi esposa”.
La fe como apoyo personal
Evenepoel también habló abiertamente sobre su vida espiritual, señalando el impacto positivo que ha tenido en su proceso personal:
“Sí, no es un secreto que desde que Oumi y yo nos casamos en 2022 compartimos una religión en común (Islam)”.
El ciclista explicó que esta dimensión le ha ayudado especialmente en momentos difíciles:
“Es algo que voy aprendiendo día a día, mes a mes, año a año… y estoy feliz por ello”.
Además, dejó una reflexión clara sobre el sentido de su vida:
“El ciclismo no es para siempre. Ser esposo, ser padre… es más que eso”.
Presión, rivales y futuro
A nivel competitivo, Evenepoel reconoce que ha aprendido a convivir con la presión mediática:
“He estado en el ciclismo profesional durante siete u ocho años… ahora la presión y las expectativas ya no son un problema”.
También valoró el talento de su compañero Giulio Pellizzari:
“El momento en el que pueda pensar en subir al podio del Giro está muy cerca… tiene un gran futuro”.
Finalmente, descartó por ahora un intento al récord de la hora:
“Definitivamente no este año, ni siquiera en 2027… si sucede, no será antes de 2030”.
Un ciclista más completo
Evenepoel no solo busca resultados, sino construir una carrera sostenible y una vida equilibrada. En un deporte donde la exigencia es constante, su mensaje es claro: el éxito también pasa por saber parar, disfrutar y mantener el control fuera de la competencia.
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