
La ciclista neerlandesa Demi Vollering habló abiertamente sobre las razones que la llevaron a cerrar su etapa con el poderoso Team SD Worx ProTime, una escuadra que durante varios años dominó el pelotón femenino.
Aunque el equipo contaba con varias de las mejores corredoras del mundo, Vollering sintió que su crecimiento deportivo y personal necesitaba un cambio de rumbo.
Un equipo dominante, pero con límites
Durante su tiempo en SD Worx, Vollering compartió liderazgo con figuras como Lotte Kopecky y Lorena Wiebes, lo que convirtió al equipo en uno de los más fuertes del ciclismo femenino.
Sin embargo, la neerlandesa explicó que dentro del equipo existían diferencias en la forma de ver el futuro deportivo.
“En mi sensación habíamos llegado a un punto muerto. A menudo preguntaba: ‘¿Cuál es el plan para ser aún más exitosas?’ Y la respuesta del equipo era: ‘¿Por qué? Somos el mejor equipo femenino del mundo’. Pero ese no era el punto para mí. Yo quería dar el siguiente paso”.
El episodio del Tour de Francia femenino
Uno de los momentos que marcó su relación con el equipo fue el desenlace del Tour de France Femmes 2024, que perdió por apenas unos segundos.
En aquella edición, Vollering cedió tiempo importante en una etapa montañosa después de una caída y, según explicó, sin recibir el apoyo suficiente del equipo en ese momento.
Situaciones como esa reflejaban la complejidad de competir en una estructura con varias líderes y corredoras con ambiciones individuales.
Diferencias de personalidad
Más allá de lo deportivo, Vollering también sintió que debía encajar en una imagen que no representaba su verdadera personalidad.
“Había una cierta imagen esperada de mí, que tenía que ser muy fría”, comentó.
La neerlandesa también reconoció que las diferencias con otras figuras del equipo eran naturales.
“Lotte Kopecky y Anna van der Breggen son personalidades muy diferentes a la mía. Eso está bien, pero yo no quería cambiar quién soy. Pensé: quizá en otro lugar puedo ser más yo misma”.
Las dificultades mentales en la Vuelta
Vollering también habló sobre el impacto emocional que vivió durante la La Vuelta Femenina del año pasado.
“Justo antes de ir a España visité a alguien cercano que estaba en una situación muy mala. Durante la Vuelta tuve pesadillas”.
La ciclista explicó que la preocupación por esa persona afectó su estado mental durante la competencia.
“Me preocupaba mucho por esa persona, mientras que en una carrera por etapas no tienes tiempo para lidiar con eso. Aun así podía rendir, aún podía ganar. Pero también me hizo pensar en la fortaleza mental”.
Un nuevo comienzo
Tras dejar SD Worx, Vollering encontró un nuevo entorno en el FDJ SUEZ, donde asegura haber recuperado tranquilidad y confianza.
Recordó incluso el momento en que decidió firmar con el equipo francés.
“Cuando terminó esa reunión en línea, cerré mi computador y de inmediato sentí esa chispa. Esa felicidad. De repente tenía una gran sonrisa y ni siquiera sabía de dónde venía. Pero supe: esto es”.
La corredora concluyó reafirmando su forma de ser:
“Así soy yo, tómalo o déjalo. Como atletas de élite hacemos muchísimo trabajo físico, pero al final la parte mental es la más importante. Si las cosas no están bien aquí arriba, los resultados nunca llegarán”.
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