
El UAE Team Emirates – XRG tiene claro que en la Milano-Sanremo no basta con que Tadej Pogacar sea fuerte: el verdadero desafío es superar a quien mejor lo ha entendido en carrera, Mathieu van der Poel. Así lo dejó ver Joxean Matxin, uno de los responsables del equipo, al analizar el duelo que vuelve a marcar la clásica italiana.
Respeto y rivalidad en equilibrio
Desde dentro del UAE no esconden la admiración por el neerlandés. Matxin lo explicó con claridad: “Van der Poel siempre se mantiene fiel a sí mismo”, destacándolo además como un “rival digno”. Y fue más allá al subrayar el respeto mutuo: es “un rival respetuoso, respetado por nosotros, que siempre compite de la manera más deportiva posible”.
Sin embargo, ese reconocimiento no suaviza la competencia. “Y si alguna vez tenemos que vencerlo, que sea de la misma manera”, añadió, dejando claro que el objetivo es derrotarlo en igualdad de condiciones.
Una diferencia mínima pero decisiva
En los últimos años, Pogacar ha estado muy cerca de conquistar la Milano-Sanremo, pero pequeños detalles han marcado la diferencia. Para Matxin, la clave está en un ajuste casi imperceptible: “Pogacar puede ganar si aumenta ese 1%”.
El esloveno ha demostrado su capacidad para endurecer la carrera, especialmente en ascensos como la Cipressa, pero transformar ese desgaste en una ventaja definitiva sigue siendo su gran reto.
El corredor que descifra a Pogacar
En ese contexto aparece Van der Poel como el factor determinante. Matxin lo resumió con una frase contundente: “Tiene el número de Tadej, conoce su propio juego”. Esa capacidad para anticipar y responder a los movimientos de Pogacar ha sido clave en sus enfrentamientos recientes.
Además, no se trata solo de táctica. “Es un corredor importante en el ciclismo profesional, que genera mucha expectativa, igual que Tadej”, afirmó, destacando el peso de ambos como figuras centrales del pelotón.
Sanremo, una carrera impredecible
La estructura de la Milano-Sanremo hace aún más complejo romper la igualdad. “Vencerlo en una carrera como la Milano-Sanremo es muy difícil”, explicó Matxin, señalando que el recorrido limita las diferencias y favorece finales ajustados.
Incluso cuando la carrera se selecciona, los últimos kilómetros suelen premiar a quienes tienen mayor capacidad de recuperación y definición, un terreno donde Van der Poel ha sabido imponerse.
El objetivo sigue intacto
A pesar de todo, en el UAE no cambian el enfoque. “Intentaremos revertir el resultado este año”, aseguró Matxin.
El reto está planteado: Pogacar ya sabe cómo endurecer la carrera, pero necesita encontrar ese pequeño margen que le permita superar al único rival que, hasta ahora, ha sabido resistirle en los momentos clave.
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