
El Movistar Team atraviesa un Giro d’Italia muy distinto al que imaginaba antes de la salida. La gran apuesta de la escuadra española, Enric Mas, no logró responder al nivel esperado tras ocho meses fuera de competencia y su rendimiento terminó convirtiéndose en una de las principales decepciones de la carrera.
Aun así, el director del equipo, Eusebio Unzué, mantiene un discurso sereno y apuesta por la paciencia, tanto con el mallorquín como con el futuro del proyecto deportivo de Movistar.
“No está donde esperaba estar”
Unzué reconoció abiertamente que el regreso de Enric Mas dejó muchas más dudas que respuestas. El corredor español llegó al Giro con aspiraciones de pelear por el podio, pero rápidamente perdió contacto con los mejores en la montaña.
“Desgraciadamente ha estado muy lejos de lo que pensábamos inicialmente. Era una verdadera incógnita porque no sabíamos cómo iba a responder después de ocho meses sin competir”.
El dirigente explicó que los entrenamientos previos ofrecían señales positivas, aunque la realidad de la competición terminó mostrando otra cara.
“En los entrenamientos estaba claro que no había ningún problema, pero tampoco sabíamos si soportaría los días clave. En el Blockhaus quedó claro que no estaba donde le habría gustado”.
Pese a ello, Unzué no considera que todo esté perdido y pidió tiempo para que el corredor recupere sensaciones.
“Es un mensaje de paciencia. Tiene que seguir corriendo, acumulando días de competición, y espero que eso le permita elevar su nivel y volver a su estándar habitual”.
Movistar cambia completamente de objetivo
Después de perder más de diez minutos en las primeras etapas montañosas, el equipo español asumió que la clasificación general ya no es una meta realista.
“Está claro que no podemos pensar en la general con él”.
Ahora el enfoque de Movistar pasa exclusivamente por intentar salvar la carrera con una victoria parcial.
“El objetivo del equipo se ha reducido casi exclusivamente a intentar ganar una etapa”.
A pesar de no haber conseguido triunfos todavía, Unzué considera que el comportamiento colectivo ha sido competitivo.
“Hemos estado muy cerca de ganar y luchando prácticamente todos los días, pero no hemos tenido la recompensa por la que hemos trabajado”.
“La nota es un suspenso”
Antes de iniciar el Giro, el propio Enric Mas habló públicamente sobre la posibilidad de luchar por el podio, algo que ahora parece completamente lejano.
Unzué entiende por qué existía esa ilusión, ya que el nivel del corredor en entrenamientos era convincente.
“Tenía motivos para pensar eso. En los entrenamientos estaba funcionando muy bien y tenía argumentos para creerlo”.
Sin embargo, también dejó claro que la verdadera evaluación siempre llega en carrera.
“Los exámenes hay que hacerlos en competición, donde realmente cuenta, y en este caso la nota, lógicamente, es un suspenso”.
El futuro: Cian Uijtdebroeks e Iván Romeo
Más allá del complicado presente, Movistar sigue mirando hacia adelante con nombres jóvenes como Cian Uijtdebroeks e Iván Romeo.
Sobre Uijtdebroeks, quien regresará en el Dauphiné tras superar sus problemas físicos, Unzué rebajó expectativas de cara al próximo Tour de France.
“Se siente muy bien y recuperado de la caída. En el Dauphiné creo que lo veremos con los mejores”.
No obstante, pidió no presionarlo demasiado en su primera experiencia como líder en la Grande Boucle.
“No estamos pensando en el podio del Tour ni nada parecido. Queremos que adquiera hábitos y la capacidad de liderar un equipo”.
En cuanto a Iván Romeo, recientemente renovado hasta 2030, el técnico lo considera una pieza fundamental para el futuro del proyecto.
“Es un corredor de futuro y una pieza importante porque confiamos mucho en su desarrollo”.
Aunque reconoció su enorme potencial, también recordó que las grandes vueltas modernas exigen perfiles físicos muy específicos.
“No vamos a poner límites a su progresión, pero con su altura y peso es difícil luchar en grandes vueltas muy montañosas contra corredores que suben con ocho o diez kilos menos”.
El ciclismo moderno cambió por completo
Unzué también reflexionó sobre la evolución del ciclismo actual y cómo la preparación moderna transformó el rendimiento del pelotón.
“Todo lo que el ciclismo ha ganado se debe a las herramientas que existen ahora en entrenamiento y nutrición”.
Para el director español, la profesionalización elevó enormemente el nivel promedio de los corredores.
“Todo el mundo es capaz de rendir un 20 o un 30 por ciento mejor que hace ocho o diez años”.
Esa evolución, según explica, se refleja directamente en las velocidades de carrera.
“Hacer una gran vuelta a 40 km/h de promedio antes era extremadamente duro; hoy están por encima de 43. París-Roubaix se disputó cerca de 48 o 49 km/h. Eso era impensable”.
Aunque el Giro de Enric Mas no salió como esperaba Movistar, Unzué insiste en mantener la calma y confiar en que el trabajo y la paciencia puedan devolver al español a su mejor nivel.
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