
Un inicio prometedor que acabó en pesadilla
Remco Evenepoel comenzó el Tour de Francia 2025 con brillo propio: victoria en la etapa 5 y un breve paso por el podio general, situándose tercero. Todo parecía encaminado a una carrera histórica para el joven belga. Pero el destino le tenía preparado un golpe bajo en los Pirineos: una caída que agudizó una lesión previa y que, finalmente, lo obligó a abandonar.
La verdad salió a la luz tras su retiro
El CEO del equipo Soudal – Quick-Step, Jurgen Foré, reveló después del abandono que Evenepoel ya arrastraba una fractura leve en una costilla, producto de una caída anterior en los campeonatos nacionales de Bélgica. Aunque en un principio parecía algo menor, una nueva caída en la tercera jornada del Tour agravó la situación. “Después del accidente en los Nacionales belgas, los síntomas no eran tan graves. Fue después del nuevo golpe que detectamos una pequeña fractura en una de sus costillas”, explicó Foré.
Afortunadamente, la fractura no se desplazó, y el cuerpo médico logró estabilizarla con vendajes para que el corredor pudiera continuar por algunos días. Sin embargo, no era todo: había más de fondo.
Silencio estratégico para no alertar a los rivales
El equipo decidió mantener en reserva la información sobre la lesión para no mostrar debilidades. “Por supuesto, no lo fuimos diciendo por ahí, para no dar ideas a la competencia”, reconoció Foré. Aunque la fractura no se considera el único motivo de su retiro, sí fue un factor clave para que su rendimiento disminuyera.
¿Un virus en el cuerpo desde el inicio?
A lo anterior se suma un malestar físico que se habría incubado desde las primeras etapas, aunque no dio señales claras al comienzo. “Hasta el día que se retiró, sus niveles de azúcar en sangre eran perfectamente normales y comparables con los del año pasado. Remco nunca comenzó una etapa enfermo. Pero eso cambió en los días siguientes. Así que probablemente ya lo estaba incubando”, detalló el jefe del equipo, insinuando que un virus pudo haber sido otro factor silencioso en el declive del ciclista.
El equipo celebra lo positivo
A pesar del amargo desenlace de Evenepoel, la escuadra belga se marchó del Tour con la cabeza en alto. Tim Merlier se lució al ganar dos etapas al sprint, superando incluso al ganador del maillot verde, Jonathan Milan. Además, el francés Valentin Paret-Peintre devolvió la esperanza a los locales con un triunfo memorable en el Mont Ventoux, uno de los templos del ciclismo mundial.
Foré resumió el balance con optimismo: “Estamos viviendo un poco un sueño. Cuatro victorias de etapa en una gran vuelta no son lo habitual. Hay catorce equipos que no ganaron nada. Esa es la verdadera historia, ¿no?”.
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