
La joya francesa debutará en el Tour de Francia con apenas 19 años y sin miedo a los grandes favoritos.
Paul Seixas está listo para dar el salto más grande de su joven carrera. El francés será uno de los debutantes más esperados del próximo Tour de France 2026 y también el corredor más joven del pelotón. A pocas semanas de la Grand Boucle, el talento de 19 años habló sobre sus expectativas, su preparación y la inevitable comparación con Tadej Pogacar.
Aunque durante meses se especuló con su presencia en la carrera francesa, la confirmación oficial llegó apenas esta semana. Todo apunta además a que tendrá un papel aún más importante dentro de su equipo debido a los continuos problemas físicos de Olav Kooij.
Un sueño de infancia hecho realidad
Seixas confesó que disputar el Tour representa algo muy especial para toda su familia. “Para mi abuelo es algo excepcional. Lleva muchísimo tiempo viendo el Tour, y yo también desde que era pequeño. Es un sueño de infancia que se hace realidad y estoy muy feliz de poder compartirlo con mi familia”.
El joven francés reveló además que la noticia fue manejada con absoluto secreto durante semanas. “No había mucha gente que lo supiera. Mi abuelo y mi abuela no lo sabían. Estaban mis padres, mi hermano y la dirección del equipo. Eso era todo, seis o siete personas, no más”.
El Tour era el gran objetivo
Después de un brillante inicio de temporada, el siguiente paso lógico para Seixas era probarse en una gran vuelta. El francés viene de ganar la Itzulia Basque Country 2026 y La Flèche Wallonne 2026, además de terminar segundo detrás de Pogacar en Liège-Bastogne-Liège 2026.
Por eso, aunque existían alternativas como el Giro o la Vuelta, el Tour terminó imponiéndose rápidamente en la planificación.
“Creo que siempre quise hacer el Tour este año. Había muchas cosas en competencia con el Giro y la Vuelta, pero rápidamente todo volvió a centrarse en el Tour. Para mí era realmente importante hacer una carrera de dos o tres semanas este año”.
Seixas apunta a la general
Lejos de pensar únicamente en triunfos de etapa, el francés quiere medirse directamente con los mejores corredores del mundo en la clasificación general.
“Sí, por supuesto, voy allí para la clasificación general, no quiero perder tiempo en la primera semana para buscar etapas. Realmente quiero correr por la general. Ahí es donde voy a ganar mucha experiencia”.
El corredor reconoce que la primera semana tendrá características conocidas para él, pero advierte que el verdadero desafío llegará en la parte decisiva de la carrera.
“La primera semana será algo que conozco, aunque en el Tour todo es diferente por lo que hay alrededor. Los corredores están extremadamente motivados. Todos llegan a su máximo nivel. Después, las dos últimas semanas serán desconocidas para mí. Habrá una parte de descubrimiento, pero espero estar ahí delante”.
La comparación con Pogacar
El crecimiento de Seixas ha provocado que muchos comiencen a compararlo con Pogacar, especialmente después de verlo seguir el ataque del esloveno en La Redoute durante Lieja-Bastoña-Lieja.
Sin embargo, el francés fue muy claro al hablar del actual dominador del ciclismo mundial. “Los hechos hablan por él. Ha ganado casi todo al inicio de la temporada y ha ganado el Tour cuatro veces. Por ahora, ni siquiera puedo imaginar una comparación”.
Aun así, dejó claro que no piensa resignarse ante la superioridad del campeón mundial. “Pero por supuesto, lucharé por ser el mejor que pueda y trataré de molestarlo un poco, aunque sea solo al inicio del Tour”.
Una preparación diferente para tres semanas
Seixas también explicó que ha tenido que modificar por completo su entrenamiento pensando en las exigencias de una gran vuelta, especialmente en etapas largas y de alta montaña.
“Cuando miras mis objetivos, trabajé más esfuerzos cortos, alrededor de cuatro o cinco minutos. Ahora será una preparación diferente, más enfocada en el umbral. En esfuerzos largos espero ser incluso mejor. La resistencia, repetir esfuerzos y manejar los días marcarán una gran diferencia”.
Precisamente ahí considera que Pogacar tiene actualmente una ventaja importante: la capacidad de mantener un nivel altísimo durante semanas enteras.
Sin presión y con ambición
Pese a todo el ruido mediático que lo rodea, el francés mantiene un discurso prudente. No quiere ponerse límites, pero tampoco caer en expectativas desmedidas.
“Nada es imposible, pero también hay que medir las ambiciones. En el Tour será diferente. Hay que gestionar bien los esfuerzos. Seré más medido, calcularé más, sabiendo que hay tres semanas por delante y que nunca he hecho algo así”.
Incluso considera que subir al podio ya sería un enorme éxito. “Si tuviera que elegir, terminar en el podio me daría la mayor satisfacción. Pero si consigo una de estas tres cosas: un podio, una gran victoria de etapa o vestir de amarillo, el Tour sería exitoso. En cualquier caso, no hay fracaso. Es un descubrimiento”.
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