
Un veterano que sigue desafiando límites
A punto de iniciar su undécima temporada en el WorldTour, Primoz Roglic continúa siendo una figura central en el ciclismo de grandes vueltas. El líder del Red Bull-BORA concedió una entrevista a Eurosport en la que, lejos de centrarse en resultados, abrió la puerta a su forma de pensar, su manera de competir y al modo en que enfrenta la llegada de nuevas generaciones que revolucionan el deporte.
Un recuerdo borroso que revela su esencia
Durante la charla, un periodista le preguntó por La Pandera, ascenso clave en la Vuelta 2026. Roglic confesó primero que no la conocía y luego que no la recordaba, a pesar de haber sido segundo allí en 2022. Esa aparente despreocupación es, en realidad, parte de su manera de vivir el ciclismo: serenidad, pasos firmes y un enfoque metódico que ha demostrado en momentos como su lucha contra Juan Ayuso en Catalunya o su paso por el Giro 2025, donde dos caídas lo alejaron de la lucha por la general.
“No tengas miedo a empezar de nuevo”
Roglic comentó una reciente publicación suya en redes, reconociendo que su vida ha pasado por varias etapas: de saltador de esquí a gran vueltómano. Sobre un posible “Primoz 3.0”, contestó con una sonrisa:
“¡Buah, quién sabe! (…) Miras siempre a futuro, con la mente abierta y sobre todo, relajado ante lo que tenga que venir.”
Para él, cada reinvención es parte de la evolución natural del atleta.
Un ‘Primoz 2.5’ que busca más
El esloveno reconoció que las nuevas generaciones exigen cambios constantes:
“Tengo que dar algunos pasos para poder estar ahí. Por eso también insisto en que tengo que dar la mejor versión de mí mismo.”
Se declaró dispuesto a ajustar entrenamientos, tácticas y estilo de carrera si eso le permite seguir al ritmo de Pogacar, Vingegaard y otros talentos emergentes.
El objetivo 2026: la quinta Vuelta
Aunque sigue persiguiendo el sueño del Tour, Roglic enfocará su temporada en Tirreno-Adriático, Itzulia y, sobre todo, en La Vuelta. No lo oculta:
“Firmaría ganar La Vuelta ahora mismo. (…) Hasta cierto punto tienes que tener esa obsesión.”
También dejó claro que lo afronta con calma, considerándolo casi un “bonus” dentro de una carrera ya histórica.
Afición, vida y motivación
Sobre competir en País Vasco, fue directo: la energía de los aficionados lo empuja a rendir al máximo. Y cuando se tocó el tema de la familia, habló con sinceridad:
“Mientras tu fuego interno siga ahí y tu familia te transmita que esto es lo que tienes que hacer, vas a poder seguir.”
¿Y si mañana terminara todo?
Roglic afirmó que estaría en paz con lo logrado, aunque tendría que pensar en un nuevo trabajo:
“Ahora mismo estoy tan metido en los objetivos deportivos que ni me lo planteo.”
Lo único que parece claro es que su futuro, cuando llegue ese día, probablemente seguirá vinculado al deporte que transformó su vida.
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