
El británico fue segundo en su vuelta, pero lanzó una fuerte autocrítica tras la exigente jornada.
Un regreso marcado por la dureza
Tom Pidcock volvió a la competencia en la primera etapa del Tour de los Alpes 2026 y lo hizo con un segundo lugar que, lejos de alegrarlo, dejó sensaciones negativas. El británico, que regresaba tras su caída en la Volta a Catalunya, cruzó la meta solo por detrás de Tommaso Dati, en una jornada intensa en los alrededores de Innsbruck.
Sin embargo, su análisis fue contundente: “Fue el peor día”, expresó nada más terminar. Más adelante profundizó en su percepción de la carrera: “Terrible, horrible. Fue como si fuéramos a fondo en cada subida, fue el peor día de mi vida sobre la bicicleta”.
Alta exigencia desde el inicio
La etapa se caracterizó por un ritmo elevado en terreno ondulado y ascensos constantes que seleccionaron el grupo. A pesar de ello, Pidcock logró mantenerse en posiciones delanteras, mostrando que conserva su instinto competitivo incluso tras varias semanas sin competir.
En el tramo final, reaccionó al ataque del neerlandés Thymen Arensman y se mantuvo en el grupo que disputó la victoria. Tras neutralizar la ofensiva, la etapa se definió al sprint reducido, donde Dati fue el más rápido y el británico se quedó con el segundo lugar.
Sin conformismo pese al resultado
Lejos de valorar el podio como un logro, Pidcock fue crítico con su rendimiento en el cierre: “Sí, pero aquí no hay velocistas, así que no es muy difícil, ¿verdad?”. Además, dejó claro que no tuvo respuesta en el sprint: “Solo seguí la rueda. No tenía sprint en absoluto”.
Sus palabras reflejan una exigencia personal alta, incluso en un contexto de regreso tras lesión.
Una recuperación progresiva
El ciclista no competía desde su caída en la Collada Sobirana, donde sufrió una pequeña fractura en la tibia y daños en un ligamento de la rodilla. Estas molestias frenaron un inicio de temporada prometedor, en el que había ganado en Milano-Torino y sido segundo en la Milán-San Remo.
Su equipo optó por no acelerar su regreso, priorizando la recuperación completa antes de retomar el calendario competitivo.
Mirando hacia las grandes citas
La participación en el Tour de los Alpes responde a la necesidad de recuperar ritmo de competencia antes de uno de los grandes objetivos: la Lieja-Bastoña-Lieja. Con figuras como Tadej Pogacar y Remco Evenepoel en el horizonte, Pidcock busca reencontrar sensaciones en carrera.
Por ahora, su balance es claro y sin matices: “No, no hay aspectos positivos. Lo positivo es que solo puede mejorar”.
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