
Un ascenso meteórico hacia la élite
La sonrisa de Haimar Etxeberria lo dice todo. Con apenas 22 años, el corredor de Irún afronta el mayor paso de su carrera al llegar al WorldTour de la mano de Red Bull – BORA – hansgrohe, una de las estructuras más poderosas del pelotón internacional. El movimiento se concreta tras su etapa en Kern Pharma, equipo que tenía sus derechos y cuyo contrato fue adquirido por la escuadra alemana en los últimos meses.
Kern Pharma, una cantera clave
Etxeberria no oculta el agradecimiento hacia el equipo que impulsó su crecimiento profesional. Así lo expresó en declaraciones a AS, que se mantienen sin alteraciones:
“Describiría a Kern Pharma como el equipo del momento. Siguen sacando corredores muy buenos… y eso no es casualidad. Juanjo Oroz (mánager del equipo, ed.) dirige una mina de talento. Es como el apoyo de un padre y todo el trabajo que hacen es admirable”.
De promesa a ganador profesional
Su progresión fue tan rápida como consistente. Tras incorporarse en 2024 al equipo Finisher, filial de Kern Pharma, dio el salto al primer equipo en agosto de ese mismo año. En 2025 llegaron las confirmaciones con su primera victoria profesional en la Vuelta a Castilla y León, resultado que terminó de abrirle las puertas del máximo nivel.
El impacto del cambio y un sueño cumplido
El primer contacto con su nuevo entorno lo vive con asombro. Compartir concentraciones con figuras como Primoz Roglic o Remco Evenepoel, durante el campamento de pretemporada en Mallorca, refuerza la magnitud del salto:
“Viene un cambio enorme, un sueño desde niño. Si me lo hubieran dicho hace un año, no lo habría creído. Y hace seis meses, tampoco. Y mucho menos que fuera un equipo como Red Bull – BORA. Es algo excepcional y emocionante”.
Un verano complejo y el apoyo familiar
El proceso no estuvo exento de dificultades. El propio Etxeberria reconoció que el verano fue delicado, aunque optó por mantenerse al margen:
“La situación no fue fácil de gestionar en verano, pero me mantuve al margen. Cuando todo se solucionó, me sentí más tranquilo, porque siempre tienes esa duda rondando”.
En ese camino, el respaldo familiar fue determinante:
“Soy un corredor muy familiar, muy cercano a los míos, sobre todo a mi padre y a mi abuela, con quienes vivo, y disfruto del ciclismo. Mi trabajo me hace feliz, aunque tuve años duros en los que incluso pensé en dejarlo por las lesiones”.
Un apoyo clave dentro del equipo
Dentro de Red Bull – BORA, Patxi Vila aparece como una figura fundamental, incluso compartiendo sesiones de entrenamiento. El vínculo cercano es algo que el joven valora especialmente:
“Normalmente hay corredores mayores en mi grupo y Patxi es uno de ellos. La relación es cercana y así es más fácil entrenar. Siempre estuvo pendiente de mí y nos conocemos desde hace mucho. Es uno de mis principales apoyos en el equipo”.
Equilibrio fuera de la bicicleta
Lejos de la competición, el vasco busca desconectar para mantener el equilibrio: es aficionado “al automovilismo, al motor, a salir a cenar con mi pareja y amigos… y a desconectar del bucle deportivo que afecta a cualquier ciclista”. Afronta su primera temporada WorldTour con una mezcla de ambición y realismo, como “un cambio, una salida de la zona de confort, para un primer año que será de aprendizaje y crecimiento para no estancarme”.
Un corredor completo y un referente claro
En lo deportivo, Etxeberria se define con claridad:
“Me veo como un corredor completo, con ese punto de velocidad cuando la meta está cerca, que es lo que me dio victorias en categorías inferiores”.
Entre sus referentes sobresale un nombre muy ligado a su nuevo equipo: Peter Sagan. Su admiración la explica así, sin modificar sus palabras:
“Ahora nos estamos acostumbrando a los ataques de Pogacar, pero recuerdo cuando Sagan atacaba en París-Roubaix a 60 kilómetros de meta y parecía una locura. Decíamos que no llegaría, y llegaba. Ahora, cuando ataca Pogacar, decimos que la carrera se acabó, pero Sagan fue el que me enganchó, y fue en el actual Red Bull – BORA”.
Objetivos en casa y ambición intacta
De cara al futuro, Etxeberria no esconde sus metas, especialmente en las carreras de casa. Sueña con brillar en pruebas como la Itzulia o la Clásica de San Sebastián y volver a saborear la victoria:
“Lo deseé en 2025 y se cumplió, así que estaría bien repetirlo”.
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