
El Giro de Italia 2026 cambió por completo la dimensión de Afonso Eulálio dentro del ciclismo internacional. El corredor portugués del Bahrain – Victorious pasó de ser una joven promesa a convertirse en una de las grandes revelaciones de la temporada tras vestir durante nueve días la maglia rosa y conquistar la clasificación de los jóvenes.
El ciclista de 24 años terminó sexto en la clasificación general, resistiendo la presión de figuras consolidadas y dejando una imagen agresiva en la montaña que llamó la atención del pelotón mundial. Todo comenzó en la quinta etapa, camino a Potenza, cuando aprovechó una escapada para adueñarse del liderato y cambiar completamente los planes de su equipo.
Aunque inicialmente su meta era pelear una victoria parcial, el portugués terminó inmerso en la lucha por la general gracias a un rendimiento inesperado incluso para él mismo.
“Sí, realmente quería mucho la etapa, terminamos ganando la etapa con Alec y terminé muy feliz por eso, pero claro que quería mucho la etapa. Al final las cosas terminaron saliendo tan bien y de una manera tan grande, vistiendo la camiseta rosa, terminando con la camiseta blanca y pudiendo ganarla al final del Giro y entrar al top 10. Creo que no está nada mal y todavía tengo muchos años para intentar ganar una gran etapa”, explicó Eulálio.
Una sorpresa que fue creciendo
Durante las tres semanas de competencia, muchos esperaban que el portugués se desplomara en la montaña, especialmente después de perder la camiseta rosa. Sin embargo, ocurrió lo contrario. Su nivel fue aumentando con el paso de las etapas y logró sostenerse frente a corredores mucho más experimentados.
“Todo era nuevo para mí. Estábamos haciendo nuestro trabajo, intentábamos hacerlo todo perfecto como equipo y creo que fue un poco como el año pasado, cada vez me sentía mejor. Este año tuve la oportunidad de correr de una manera diferente y sentí que iba mejorando hacia el final del Giro”, comentó.
El portugués también reveló que jamás imaginó estar peleando tan arriba cuando comenzó la carrera. La caída y abandono de Santiago Buitrago modificó completamente la estrategia del Bahrain – Victorious, abriendo una oportunidad inesperada para él.
“Por supuesto que no estaba preparado para correr por la clasificación general. Habíamos hablado del tema, pero más como una broma. Cuando perdimos a nuestro líder las oportunidades se abrieron y decidimos ir totalmente por la etapa 5. Después de eso era imposible no intentar pelear la general con el tiempo que había conseguido”, aseguró.
Sin comparaciones con João Almeida
Las actuaciones de Eulálio provocaron inevitables comparaciones con João Almeida, otro de los grandes referentes portugueses en las grandes vueltas. Sin embargo, el joven corredor dejó claro que no quiere ponerse al nivel de su compatriota.
“João es João. Si tuviera sus piernas habría hecho mucho más. João es uno de los mejores ciclistas de siempre, no solo de Portugal”, afirmó.
También explicó que aún necesita experiencia antes de pensar seriamente en pelear un podio en una grande. El propio corredor considera que todavía debe aprender a gestionar mejor ciertos momentos de carrera y correr con más calma.
“Lo que aprendí como ciclista es que todavía no estoy listo para un podio. El nivel sigue siendo muy alto y tengo que ganar experiencia”, confesó.
Caruso fue clave en su crecimiento
Uno de los nombres más importantes en el crecimiento de Eulálio durante el Giro fue Damiano Caruso. El veterano italiano actuó como mentor y apoyo constante en los momentos más difíciles de la carrera.
“Principalmente en las subidas, cuando estaba un poco solo, él cambiaba mucho las cosas. Estar acompañado en esos momentos ayuda mucho mentalmente”, explicó el portugués sobre su relación con Caruso.
El corredor también reveló algunas conversaciones con Jonas Vingegaard durante la carrera, destacando la sencillez del danés y los intercambios sobre nutrición, estrategias y situaciones del pelotón.
El Tour de Francia aparece en el horizonte
Tras el Giro, Eulálio ya tiene clara parte de su planificación futura. Este año se enfocará en las clásicas y en el Mundial, mientras que en 2027 espera debutar en el Tour de Francia con un rol más tranquilo y de apoyo.
“Creo que el próximo año haré el Tour y es una de las mejores carreras del mundo. Lo haré totalmente relajado y trataré de ayudar a mis líderes”, señaló.
Por ahora, el portugués prefiere mantener los pies sobre la tierra pese al enorme salto mediático que vivió durante el Giro. La experiencia de vestir la maglia rosa y ganar la camiseta blanca ya quedó grabada como el momento más importante de su carrera.
“El Giro es el Giro y nunca olvidaré este Giro”, concluyó.
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