
Fernando Estupiñán y especialistas de la Universidad de Boyacá lideran una investigación para evaluar las capacidades físicas de los corredores, comprender su adaptación a la altitud y fortalecer la preparación del ciclismo regional con herramientas científicas.
Boyacá quiere dar un nuevo paso en la formación de ciclistas capaces de competir al máximo nivel internacional. Esta vez, la apuesta no se limita a los métodos tradicionales de entrenamiento: la ciencia, la tecnología y la medicina deportiva se convierten en herramientas para conocer mejor las condiciones de los corredores y potenciar su rendimiento.
El proyecto es impulsado por Fernando Estupiñán, licenciado en deporte, antropometrista y preparador físico conocido como el Profe Nando, junto con los médicos Cristina Rosero y Alejandro Lancheros, vinculados a la Universidad de Boyacá. El propósito es estudiar las características físicas de los deportistas del departamento y encontrar elementos que permitan reducir las diferencias frente a las grandes potencias del ciclismo mundial.
La preparación física entra en una nueva etapa
La iniciativa contempla evaluaciones que permiten obtener información detallada sobre el estado y las capacidades de los ciclistas. Entre los procedimientos se encuentran las pruebas de esfuerzo, las mediciones de composición corporal, los análisis de fuerza y la evaluación de la capacidad de transporte de oxígeno.
Con estos datos, el equipo investigador busca comprender mejor cómo responde cada deportista a las cargas de entrenamiento y qué características pueden influir en su desempeño. La información obtenida servirá como punto de partida para orientar una preparación más precisa, basada en mediciones y análisis individuales.
El proceso surgió inicialmente de proyectos académicos relacionados con la especialización en Medicina del Deporte. Hasta el momento, cerca de diez ciclistas han participado en las evaluaciones, aunque la intención es ampliar la muestra para profundizar en el conocimiento de los corredores boyacenses.
“El deporte en Europa y Estados Unidos es un deporte muy científico”
Para Fernando Estupiñán, incorporar conocimiento especializado resulta fundamental para avanzar hacia modelos de preparación más competitivos. El preparador físico considera que el ciclismo necesita apoyarse cada vez más en procedimientos que permitan tomar decisiones con información objetiva.
“El deporte en Europa y Estados Unidos es un deporte muy científico; ya está desligado de la parte empírica”, explicó el Profe Nando.
Su reflexión apunta a la importancia de complementar la experiencia de entrenadores y deportistas con evaluaciones que permitan identificar fortalezas, necesidades y oportunidades de mejora. La meta es que la preparación no dependa únicamente de la observación o de los métodos habituales, sino que incorpore herramientas capaces de ofrecer una visión más completa de cada corredor.
Este enfoque busca fortalecer el trabajo que se desarrolla en Boyacá, una región con tradición ciclística, mediante metodologías que ayuden a orientar mejor el desarrollo de sus talentos.
La altitud, un factor clave en la investigación
Uno de los aspectos centrales del proyecto es estudiar las adaptaciones físicas de los ciclistas que crecen y entrenan a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, una condición presente en diferentes zonas de Boyacá.
Los investigadores buscan analizar cómo responden estos deportistas a las exigencias del ejercicio y qué características presentan en aspectos como el transporte de oxígeno y la capacidad física. Conocer estas respuestas puede aportar información relevante para comprender su desempeño y planificar de manera más adecuada sus procesos de entrenamiento.
La investigación pretende establecer una caracterización más precisa de los corredores, teniendo en cuenta tanto sus condiciones individuales como el entorno en el que desarrollan buena parte de su preparación.
“Todo esto en pro del deporte de Boyacá”
Estupiñán destacó que el objetivo final es trasladar el conocimiento obtenido a la preparación de los ciclistas y ofrecerles mejores herramientas para afrontar competencias de alto nivel.
“Todo esto en pro del deporte de Boyacá y que nuestros deportistas estén mucho más preparados para afrontar retos, sobre todo cuando se enfrentan a deportistas de otras latitudes”, señaló.
La iniciativa busca que las evaluaciones no se queden únicamente en el ámbito académico, sino que contribuyan al trabajo cotidiano de los corredores y sus equipos de preparación. Para ello, será importante ampliar el número de participantes y continuar analizando los resultados obtenidos.
Ciencia para acercarse a la élite mundial
El proyecto representa una apuesta por integrar la investigación médica y deportiva a la formación de ciclistas en Boyacá. Medir, analizar y comprender las capacidades de los corredores puede ayudar a identificar necesidades específicas y a desarrollar estrategias de preparación más ajustadas a sus condiciones.
Aunque la iniciativa todavía contempla ampliar su muestra de deportistas, sus responsables buscan sentar bases científicas y metodológicas que fortalezcan el ciclismo regional. El propósito es que los corredores aprovechen mejor sus capacidades y lleguen más preparados a los desafíos internacionales.
La aspiración es clara: combinar la tradición ciclística boyacense con el conocimiento científico para impulsar una nueva generación de deportistas capaces de competir en los escenarios más exigentes del mundo.
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