
Cuando Tadej Pogacar se presenta en la salida de la Strade Bianche, el libreto parece escrito de antemano. El esloveno ya ha conquistado tres veces la clásica toscana y vuelve a perfilarse como el máximo favorito para levantar los brazos en la Piazza del Campo. Sin Mathieu van der Poel en escena y tratándose de su debut estacional, pensar en una derrota suena casi improbable.
Sin embargo, el ciclismo rara vez es una ciencia exacta. Aunque la prueba no sea un Monumento, su prestigio y exigencia la convierten en el verdadero prólogo de la primavera europea. Estos son cinco nombres que podrían tensar el guion previsto.
Matteo Jorgenson
El estadounidense del Team Visma | Lease a Bike llega afinado tras una sólida campaña en Francia: cuarto en la Faun-Ardèche Classic y segundo en la Faun-Drôme Classic. Suele alcanzar su mejor nivel en el inicio de temporada y se mueve con solvencia en terrenos duros. Aunque su rol podría ser de apoyo para Wout van Aert, su motor y agresividad lo convierten en una carta peligrosa, especialmente si decide anticipar en los tramos de sterrato.
Ben Healy
El irlandés ya fue cuarto el año pasado y la naturaleza explosiva de la carrera encaja con sus características. Sin resultados resonantes en este arranque de curso, mantiene intacta su capacidad para sorprender. Con Tim Wellens ausente, el podio es una meta realista. Para aspirar a la victoria necesitaría un movimiento audaz y sostenido frente al bloque del UAE.
Tom Pidcock
Si alguien puede igualar a Pogacar sobre la grava, es el británico. Ganó en 2023 cuando el esloveno no participó y en 2025 fue el único capaz de seguirle el ritmo durante algunos tramos decisivos. Técnica, potencia y lectura de carrera lo respaldan. Para imponerse, probablemente necesitaría una jornada menos inspirada de su rival o un escenario táctico favorable.
Isaac del Toro
El mexicano ha demostrado soltura en terrenos exigentes, tanto en el Giro de Italia 2025 como en esta prueba, donde trabajó para su líder. Su rendimiento reciente en el UAE Tour refuerza la idea de que está listo para un salto competitivo. Si llega al desenlace junto a Pogacar, el juego estratégico podría abrir una ventana inesperada.
Wout van Aert
Sobre el papel, es la amenaza más sólida. Su historial en Siena incluye una victoria y varios podios. Combina potencia, resistencia y técnica en la grava como pocos. Además, tiene un antecedente psicológico: fue capaz de batir a Pogacar en la última etapa del Tour de Francia anterior. La incógnita pasa por su estado físico, condicionado por caídas y enfermedad en la preparación.
El sábado, las colinas blancas de Toscana dictarán sentencia. Pogacar parte como el hombre a batir, pero el ciclismo siempre deja espacio para el imprevisto.
Pasión por el Ciclismo
Web desarrollada con IA
