
El duelo más esperado: sin miedo y sin complejos
Para el equipo Visma | Lease a Bike, esta edición del Tour de Francia no se vive con una mirada temerosa hacia Tadej Pogacar. Según el propio Richard Plugge, director del equipo, no se trata de desafiar al “mejor de su generación”, sino de enfrentar a un igual. Con Jonas Vingegaard, los neerlandeses confían en su propio camino, sin importar lo que el resto piense. Desde Lille, donde arrancó la gran vuelta, su mentalidad ha sido clara: competir con valentía y aprovechar cada etapa.
La táctica de la resistencia: una receta conocida
Visma | Lease a Bike ha decidido apostar nuevamente por una fórmula que les ha dado resultado: la resistencia a largo plazo. En 2022 y 2023 ya aplicaron una táctica similar, desgastando a Pogacar con ataques constantes, especialmente en las etapas de montaña. El objetivo es claro: convertir la última semana del Tour en una batalla de fondo, donde Vingegaard suele rendir mejor.
La sombra del Dauphiné no intimida
Aunque Pogacar brilló en el Critérium du Dauphiné, en Visma no cundió el pánico. Allí, el esloveno marcó cifras impresionantes en la Côte de Domancy: 6:14 minutos para 2,58 km al 8,8%, con 548 vatios y una media de 7,85 w/kg. Sin embargo, lo que sorprendió al cuerpo técnico de Vingegaard no fue el rendimiento del rival, sino la necesidad de mejorar su respuesta ante aceleraciones agresivas. Para ello, el danés trabajó específicamente su capacidad de explosión durante la concentración en Tignes.
Etapas largas y cronómetro: terreno de Vingegaard
Una de las cartas fuertes de Visma será la contrarreloj de 44 kilómetros. Si bien Pogacar lo superó ampliamente en Combloux el año pasado, Vingegaard mostró avances en Dauphiné al recortarle 22 segundos en 17,4 kilómetros. De mantener esa progresión, podría sacar ventajas importantes. Además, el danés se siente cómodo en ascensos largos a más de 2.000 metros, donde tradicionalmente ha sacado diferencias.
Dos bloques de élite en busca del control
Ambos equipos llegan con formaciones poderosas. UAE Emirates respalda a Pogacar con Almeida, Adam Yates, Sivakov y Soler, un grupo sólido en montaña. Del otro lado, Vingegaard estará arropado por ciclistas de élite como Sepp Kuss, Matteo Jorgenson, Wout van Aert y Simon Yates, ganador del último Giro de Italia. La estrategia será mantener presión constante, desgastar al rival y usar corredores como “puentes” en las fugas.
Una rivalidad moldeada por la adversidad
El recorrido que han tenido ambos capitanes en los últimos años ha sido accidentado. Pogacar corrió el Tour de 2023 con una fractura en la muñeca. Vingegaard, en cambio, sobrevivió a un accidente gravísimo en el País Vasco, que lo tuvo en cuidados intensivos con múltiples fracturas y lesiones pulmonares. Que hoy ambos estén al más alto nivel ya es una victoria en sí misma.
Escenarios conocidos, recuerdos punzantes
Tres etapas del Tour 2025 se decidirán en puertos donde Vingegaard ha hecho historia: en el Mont Ventoux (2021), Hautacam (2022) y el temible Col de la Loze (2023), lugares donde Pogacar vivió momentos difíciles. Eso añade un matiz psicológico a esta batalla, que va más allá de las piernas.
¿El cazador o el igual?
Para Visma | Lease a Bike, Jonas Vingegaard no es un retador, sino un favorito más. La pregunta ya no es si puede seguirle el paso a Pogacar, sino si podrá volver a superarlo, con paciencia, estrategia y, sobre todo, resistencia. Este Tour se perfila como una carrera de fondo, y allí, el danés ya ha demostrado que puede ser el más fuerte cuando todos los demás empiezan a caer.
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