
Un regreso entre sombras… pero con fuerza interior
Primoz Roglic ha pasado meses difíciles. Su abandono en el Giro de Italia, provocado por varias caídas, dejó en suspenso sus aspiraciones de brillar en 2025. Sin embargo, el líder del Red Bull – BORA – hansgrohe no baja los brazos y, lejos de dramatismos, se alista para una nueva batalla en el Tour de Francia.
Rolf Aldag, director deportivo del equipo alemán, explicó que la confianza en el esloveno es total: “Creemos en él, y pensamos que es realista esperar un regreso fuerte. Primoz tiene esa capacidad: cuando algo sale mal, vuelve mejor. Es parte de su naturaleza”.
Tres semanas, cuatro titanes y una incógnita
El Tour de este año contará con Pogacar, Vingegaard, Evenepoel… y, claro, Roglic. Para Aldag, la clave será recordar que los ciclistas no son robots. “Tratamos con seres humanos. Eso abre espacio para errores, sí, pero también para actuaciones extraordinarias”.
Y es que aunque Tadej Pogacar llega como el favorito indiscutible, Aldag señala que cualquier cosa puede suceder: “Recordemos cuando Tadej se vació por completo en una etapa. Son momentos imprevisibles. Ahí, Primoz puede sacar ventaja”.
Una escuadra pensada para proteger y sorprender
BORA lleva al Tour un bloque equilibrado. Solo tres escaladores puros acompañan a Roglic, entre ellos Florian Lipowitz, quien ejercerá de co-líder, y Aleksandr Vlasov como gregario de lujo. El resto de la formación buscará apoyar a Jordi Meeus en las etapas llanas, mientras mantienen a sus líderes bien posicionados en los terrenos más complicados.
La consigna es clara: inteligencia táctica, evitar caídas y correr en bloque. “No hay forma de estar mejor preparados que este año”, sentenció Aldag.
Del Giro a la cima: concentración y madurez
A pesar de la decepción en Italia, Roglic no modificó su preparación para el Tour. Se enfocó en el trabajo en altitud, que según su entorno, “disfruta mucho y lo ayuda a recuperar el enfoque y la forma física”.
Más allá del entrenamiento, Aldag destaca otro factor: la madurez personal. “Ya no es el joven de 22 que vive como una estrella. Es un hombre de familia. Sabe cómo equilibrar sus tiempos y eso es clave para no romper su sistema”, afirmó.
¿Subestimado? No dentro del pelotón
Aunque el público pueda no tenerlo entre los grandes favoritos, dentro del pelotón nadie subestima a Primoz. Su explosividad —ese famoso “kick” que lo caracteriza— sigue intacta, y podría ser la carta bajo la manga del equipo alemán.
“No olvidemos que Primoz también tiene ese remate explosivo, como Jonas y Tadej. No lo usaremos para endurecer el penúltimo puerto, pero sí en los momentos clave. Hay dos equipos que lo intentarán. Nosotros jugaremos diferente”, concluyó Aldag.
Pasión por el Ciclismo
Web desarrollada con IA
