
La posible llegada de Primoz Roglic a Lotto-Intermarché genera dudas más allá del mercado de fichajes. El esloveno, de 36 años, termina su etapa con Red Bull-BORA-hansgrohe y todavía no tiene equipo confirmado para 2027. Aunque conserva un importante valor deportivo y comercial, Patrick Lefevere considera que algunos equipos podrían estar interesados en él más por su imagen que por sus posibilidades reales de pelear por los grandes objetivos.
El antiguo responsable de Soudal Quick-Step analizó la situación en su columna para Het Nieuwsblad y puso en duda que exista una larga lista de escuadras dispuestas a ofrecerle un contrato.
Un mercado diferente para Roglic
Roglic sigue siendo un corredor de enorme prestigio. En 2024 consiguió su cuarta Vuelta a España y durante 2026 todavía ha demostrado capacidad para mantenerse entre los mejores, con posiciones dentro del top 10 en Tirreno-Adriático y el Tour de Suiza.
Sin embargo, su situación actual contrasta con la de años anteriores. Los principales equipos especializados en luchar por las clasificaciones generales parecen menos interesados en asumir el fichaje de un corredor que ya superó los 35 años.
“Tenemos que ser honestos: eso significa que no hay exactamente muchos equipos haciendo fila para ficharlo”, escribió Lefevere.
En este escenario, Lotto-Intermarché aparece como uno de los destinos con mayores posibilidades. La escuadra belga ha perdido recientemente a algunos de sus principales referentes y la incorporación de Roglic podría servir para recuperar protagonismo tanto dentro del pelotón como frente a patrocinadores y aficionados.
¿Un fichaje deportivo o una apuesta de marketing?
Precisamente ahí está una de las principales dudas de Lefevere. El belga considera que el atractivo de Roglic no se limita a lo que todavía puede conseguir sobre la bicicleta.
Un corredor con su trayectoria aporta reconocimiento inmediato a cualquier proyecto. Sus victorias en grandes vueltas y su condición de uno de los nombres más importantes del ciclismo de la última década pueden convertirse en un argumento comercial especialmente valioso para una formación que busca aumentar su visibilidad.
Lefevere recuerda que Lotto ya ha recurrido anteriormente a fichajes de corredores reconocidos en etapas avanzadas de sus carreras. Entre los ejemplos menciona a John Degenkolb, Elia Viviani y Philippe Gilbert.
Los tres pasaron por la estructura belga durante los últimos años de sus respectivas trayectorias, aunque los resultados estuvieron lejos de las expectativas generadas por sus nombres.
“En conjunto consiguieron un total de cuatro victorias, ninguna de ellas en el WorldTour”, señaló Lefevere.
El problema estaría en el equilibrio entre salario y resultados
Para el exmánager, fichar a una estrella experimentada no es necesariamente una mala decisión. El problema aparece cuando el impacto comercial deja de compensar el coste económico y los resultados deportivos no están a la altura.
Ese escenario puede convertirse en un peso importante para el presupuesto de una formación que necesita mantener su lugar en la máxima categoría del ciclismo mundial.
Lefevere pone como referencia el fichaje de Chris Froome por Israel-Premier Tech en 2021, una operación que generó enorme repercusión por el historial del británico, pero que también se convirtió en un ejemplo de las dificultades que puede afrontar un equipo cuando la inversión y el rendimiento deportivo no evolucionan en la misma dirección.
Desde esa perspectiva, el posible movimiento de Roglic hacia Lotto-Intermarché tendría que encontrar un equilibrio entre la repercusión que aportaría su contratación y lo que todavía puede ofrecer como líder de una formación WorldTour.
Lotto necesita algo más que un nombre conocido
La crítica de Lefevere va incluso más allá del posible fichaje del esloveno. Su principal cuestionamiento apunta al proyecto deportivo de Lotto-Intermarché.
La formación ha visto cómo algunos de sus corredores más importantes han abandonado el equipo precisamente cuando alcanzaron una posición de liderazgo. Las salidas de Lennert Van Eetvelt y Arnaud De Lie son parte de ese contexto y dejan abierta la pregunta sobre cuál será la dirección deportiva de la estructura en los próximos años.
Para Lefevere, incorporar a Roglic podría solucionar temporalmente el problema de imagen, pero no necesariamente las dificultades estructurales que atraviesa el equipo.
La llegada de un ganador de grandes vueltas aportaría experiencia y prestigio, pero también obligaría a construir un proyecto alrededor de un corredor que ya se encuentra en una etapa avanzada de su carrera.
Roglic busca nuevo destino para 2027
Por ahora, el futuro del esloveno continúa abierto. Su contrato con Red Bull-BORA-hansgrohe termina al final de 2026 y todavía no existe confirmación oficial sobre cuál será su próximo equipo.
Lotto-Intermarché se mantiene entre las alternativas que han aparecido con mayor fuerza, aunque el análisis de Lefevere introduce una nueva perspectiva: el posible fichaje podría responder tanto a una necesidad deportiva como a la búsqueda de una figura capaz de elevar el perfil internacional de la estructura.
La decisión será especialmente importante para Roglic, que deberá determinar si todavía puede encontrar un proyecto capaz de acompañarlo en la lucha por los grandes objetivos o si su siguiente etapa estará más relacionada con aportar experiencia, victorias puntuales y valor comercial.
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