
La Clásica de Ordizia 2026 escribió un nuevo capítulo para el ciclismo sudamericano. El uruguayo Thomas Silva, corredor del XDS Astana Team, se quedó con la edición 103 de la tradicional prueba vasca tras imponerse en un emocionante desenlace sobre los 167 kilómetros disputados por las carreteras de Guipúzcoa, en el País Vasco.
Con este resultado, el pedalista charrúa inscribió su nombre entre los pocos latinoamericanos que han logrado conquistar una de las competencias más emblemáticas del calendario español.
Un final cerrado definió al campeón
La carrera se resolvió en los últimos kilómetros con un grupo reducido peleando por la victoria.
Silva logró imponerse sobre el español Igor Arrieta (UAE Team Emirates-XRG), quien terminó como escolta, mientras que el portugués António Morgado, compañero de equipo de Arrieta, completó el podio de la competencia.
El triunfo representa uno de los éxitos más importantes en la trayectoria del uruguayo y le permite conquistar por primera vez la histórica prueba conocida oficialmente como Ordiziako Klasika.
Una victoria con valor histórico para Sudamérica
La edición de este año tuvo un significado especial para el ciclismo latinoamericano.
Desde la creación de la carrera en 1922, únicamente un corredor de la región había conseguido levantar los brazos como vencedor: el colombiano Félix «El Gato» Cárdenas, campeón en 2006.
Veinte años después de aquella conquista, Thomas Silva se convirtió en el segundo ciclista sudamericano en ganar la Clásica de Ordizia, ampliando la presencia de América Latina en el prestigioso palmarés de la prueba.
Los latinoamericanos que brillaron en Ordizia
Además de las dos victorias sudamericanas, varios corredores de la región han dejado actuaciones destacadas en esta competencia.
En la edición de 2025, el mexicano Isaac del Toro finalizó en la segunda posición, mientras que Colombia también ha celebrado otros podios a lo largo de la historia.
Esteban Chaves fue subcampeón en 2012, año en el que Miguel Ángel Rubiano terminó tercero. Más adelante, Winner Anacona repitió ese tercer lugar en la edición de 2020, consolidando la constante presencia de los ciclistas latinoamericanos entre los protagonistas de la clásica vasca.
Con la victoria de Thomas Silva, la edición 103 de la Ordiziako Klasika volvió a confirmar el crecimiento del ciclismo sudamericano en las carreras de un día y añadió un nuevo nombre latinoamericano a la historia de una prueba con más de un siglo de tradición.
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