
El triunfo de Team Visma | Lease a Bike en la contrarreloj por equipos del Tour Auvergne-Rhône-Alpes dejó sensaciones encontradas dentro de la escuadra neerlandesa. Aunque el equipo dominó la tercera etapa y colocó a Matteo Jorgenson en una posición privilegiada para la clasificación general, el rendimiento de Wout van Aert volvió a generar dudas.
El belga, que regresó recientemente a la competición después de varias semanas sin correr, sufrió desde el inicio del esfuerzo colectivo y terminó dejando señales evidentes de que todavía no se encuentra en plenitud física.
Todo esto ocurre apenas unos días después de la caída que sufrió entrenando antes del inicio de la carrera francesa.
Visma notó rápidamente que algo no estaba bien
El primero en reconocer las dificultades de Van Aert fue Maarten Wynants, director del equipo, quien explicó que el problema quedó en evidencia apenas comenzaron las zonas de ascenso del recorrido.
“Él todavía no había dicho nada, pero esos primeros metros de subida inmediatamente lo agarraron por la garganta. Se veía claramente que tenía que esforzarse muchísimo”, explicó Wynants.
La estructura neerlandesa había preparado una estrategia agresiva desde el comienzo de la contrarreloj, buscando imponer un ritmo muy elevado en las primeras rampas para evitar pérdidas de tiempo.
Sin embargo, el estado físico del campeón belga terminó alterando parte del plan.
“Deliberadamente pusimos un ritmo muy alto allí porque no queríamos perder tiempo. Un buen Wout ayuda a marcar diferencias en ese terreno. Con relevos largos. Esta vez fueron cortos. Entonces ya entiendes lo que estaba pasando”, agregó el director deportivo.
Un Van Aert lejos de su mejor versión
La actuación del corredor belga llamó especialmente la atención porque históricamente suele ser uno de los hombres más fuertes de Visma en este tipo de esfuerzos.
Su potencia en el llano y su capacidad contra el reloj normalmente lo convierten en pieza fundamental dentro de las cronos por equipos, pero esta vez la situación fue completamente distinta.
Según Wynants, los turnos cortos de Van Aert fueron una señal clara de que el ciclista todavía arrastra consecuencias físicas.
“Entraba adelante y rápidamente volvía a quedarse. Los corredores más fuertes hacen relevos de veinte o treinta segundos y ahí es donde se nota la diferencia respecto a quienes están más débiles”.
El dirigente también dejó claro que el equipo esperaba mucho más de su líder belga.
“Normalmente Wout siempre pertenece a ese primer grupo de corredores fuertes. Esta vez no fue como él y nosotros esperábamos. Tuvimos que aceptarlo”.
La caída sigue pasando factura
Las dificultades de Van Aert parecen estar directamente relacionadas con el accidente que sufrió durante un entrenamiento la semana pasada.
El propio corredor ya había confesado antes del inicio de la carrera que perdió el control de su bicicleta de contrarreloj tras un momento de distracción y terminó golpeándose con fuerza.
Aunque inicialmente intentó quitarle importancia al incidente, su rendimiento en las primeras etapas ha estado lejos del nivel esperado.
En la montaña perdió contacto rápidamente y en la contrarreloj fue el primer corredor de Visma en quedarse sin capacidad de sostener el paso de sus compañeros.
Jorgenson salió en defensa de su compañero
Pese a las dificultades del belga, Visma consiguió imponerse en la etapa gracias al trabajo colectivo y al fuerte cierre protagonizado por Matteo Jorgenson y Jorgen Nordhagen en la subida final.
Sin embargo, el estadounidense dejó claro que dentro del equipo entienden perfectamente la situación que atraviesa Van Aert.
“Es Wout, ya sabes. Siempre esperamos muchísimo de él, pero también es humano. Él mismo nos contó lo de la caída… pueden estar seguros de que eso le está afectando”.
Jorgenson también explicó que el accidente ayuda a entender el discreto rendimiento que ha mostrado el belga en este regreso a la competición.
“Y la razón de sus actuaciones más flojas en este momento debe buscarse en parte ahí. No me sorprende”.
El Tour sigue siendo el gran objetivo
Aunque el inicio de Van Aert en el Tour Auvergne-Rhône-Alpes no ha sido el ideal, dentro de Visma mantienen la calma pensando en el Tour de Francia.
La escuadra neerlandesa considera que todavía queda tiempo suficiente para recuperar sensaciones antes de la gran cita del verano.
Mientras tanto, el equipo continúa enfocado en pelear la clasificación general con Matteo Jorgenson, quien salió muy fortalecido después del triunfo en la contrarreloj colectiva.
La gran incógnita ahora será saber si Van Aert consigue recuperar rápidamente su mejor nivel o si las secuelas de la caída seguirán condicionando su preparación rumbo al Tour.
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