
El Giro de Italia Women 2026 quedó sacudido por una de las decisiones más polémicas de los últimos años. Apenas unas horas después de ganar con autoridad la primera etapa y vestirse con la maglia rosa, Lorena Wiebes fue expulsada oficialmente de la carrera por una irregularidad técnica relacionada con el peso de su bicicleta.
La determinación tomada por los comisarios cambió completamente el resultado de la jornada inaugural y entregó la victoria a Elisa Balsamo.
La bicicleta no cumplía el peso mínimo
Según explicó la organización del Giro, la bicicleta utilizada por la corredora del Team SD Worx – Protime registró un peso de 6.78 kilogramos durante la inspección oficial posterior a la etapa.
El reglamento de la UCI establece que el peso mínimo permitido para competición es de 6.8 kilogramos, por lo que los jueces aplicaron el artículo 2.12.007–2.2 y decidieron excluir inmediatamente a la neerlandesa de toda la competencia.
RCS Sport comunicó oficialmente: “Lorena Wiebes ha sido excluida del Giro de Italia Women por violar la norma 2.12.007 – 2.2: Uso de una bicicleta que no cumple con el reglamento, especialmente por no respetar el peso mínimo requerido”.
La sanción no solo anuló su triunfo de etapa y el liderato general, sino que además le impidió tomar la salida en la segunda jornada de la carrera.
SD Worx explotó contra la decisión
La reacción del Team SD Worx – Protime fue inmediata. La estructura neerlandesa cuestionó el procedimiento utilizado por los comisarios y anunció que intentará revertir la sanción incluso por la vía legal.
El director del equipo, Erwin Janssen, mostró su indignación en declaraciones a NOS.
“Será difícil, pero no podemos simplemente dejar pasar esto”, afirmó.
Y agregó: “Es ridículo que Lorena sea expulsada. Esto nos está causando muchísimo daño. Íbamos por tres o cuatro victorias. Es triste. Estas son las bicicletas que usamos siempre y nunca nos había pasado algo así”.
Dudas sobre el sistema de medición
El equipo aseguró que existen inconsistencias en los controles realizados después de la etapa y señaló diferencias importantes entre distintas mediciones del mismo vehículo.
“¿Cómo es posible? La primera medición marcó 70 gramos menos de lo permitido. Si esto se hizo en altitud, el sistema debía recalibrarse. Nos dijeron que eso no ocurrió”, explicó Janssen.
El dirigente también defendió las pruebas internas realizadas por la escuadra.
“Después de la llegada nosotros mismos pesamos la bicicleta y estaba por encima de los 6.83 kilos. Pero eso fue en interiores, sin viento y utilizando nuestro propio equipo”.
Además, confirmó que el equipo llevará el caso hasta las últimas consecuencias: “Vamos a hacer todo lo posible, incluso legalmente. Ellos tienen su no y nosotros nuestro sí. Recibirán una carta en la que los responsabilizaremos por los daños sufridos”.
“Una sanción excepcionalmente severa”
En el comunicado oficial, SD Worx insistió en que Wiebes ha utilizado la misma bicicleta durante toda la temporada sin inconvenientes en revisiones anteriores.
“Wiebes ha competido con esta bicicleta en múltiples ocasiones este año, siempre con la misma configuración. Consiguió numerosas victorias con ella”, señaló el equipo.
También recordaron que el material ya había sido revisado previamente por la UCI después de otros triunfos importantes de la velocista neerlandesa.
La escuadra calificó el castigo como desproporcionado: “La descalificación de Wiebes es una sanción excepcionalmente severa”.
Finalmente, SD Worx defendió que la ventaja deportiva en una etapa llana era prácticamente inexistente.
“En una etapa plana al sprint, a diferencia de una jornada de montaña, una pequeña reducción de peso prácticamente no ofrece ventaja. Y más en el caso de una corredora como Wiebes, que ganó el sprint de Rávena por tres bicicletas de diferencia”.
El episodio dejó abierta una enorme polémica en el ciclismo femenino y generó debate sobre los controles técnicos, los márgenes de error y la dureza de las sanciones aplicadas en pruebas WorldTour.
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