
La última semana del Giro d’Italia ya comenzó y para Egan Bernal todo puede cambiar en cuestión de kilómetros. El corredor del INEOS Grenadiers aseguró que la carrera entra ahora en su terreno más impredecible y advirtió que todavía quedan jornadas capaces de transformar completamente la clasificación general.
El colombiano afronta esta fase decisiva después del día de descanso, una pausa que considera clave para recuperar energías antes de las etapas más exigentes de la montaña.
“Creo que bien. Descansamos ayer, así que hoy estamos un poco más recargados”.
Bernal espera una semana explosiva
Con la maglia rosa todavía lejos de definirse, Bernal cree que el Giro volverá a demostrar por qué es una de las grandes vueltas más impredecibles del calendario.
El campeón colombiano conoce perfectamente la dureza de la tercera semana y no espera una carrera controlada ni conservadora.
“Como siempre, esta semana en el Giro es muy dura. Todo puede cambiar completamente. Todos sabemos que en el Giro, en estos últimos días, pasan cosas realmente locas”.
Sus palabras reflejan la tensión que existe dentro del pelotón antes de las grandes etapas alpinas, donde la acumulación de fatiga, las diferencias mínimas y cualquier crisis física pueden modificar la clasificación general.
El papel de Bernal dentro de INEOS
Aunque muchos aficionados todavía sueñan con ver nuevamente a Bernal peleando por una gran vuelta, el colombiano dejó claro que su prioridad actual es trabajar para el líder del equipo.
El corredor de INEOS insistió en que la estrategia colectiva está por encima de cualquier ambición individual.
“Necesitamos mantener los pies sobre la tierra y hacer lo mejor posible para llevar a Tadej a la mejor posición”.
Bernal fue todavía más directo cuando le preguntaron por sus propias opciones personales dentro de la carrera.
“No, no, sinceramente no. Creo que tengo que ayudar a Tadej, y quiero hacerlo”.
Aun así, tampoco descarta aprovechar alguna oportunidad si las circunstancias terminan favoreciéndolo en alguna etapa de montaña.
“Si llega un resultado personal, entonces genial. Creo que sería bonito”.
El viento y la colocación serán decisivos
Más allá de las tácticas de equipo, Bernal también analizó uno de los puntos más importantes de la etapa, especialmente por las condiciones que suele presentar ese ascenso.
El colombiano recordó que ya conoce ese puerto y explicó que el viento y la ubicación dentro del grupo pueden marcar enormes diferencias.
“Recuerdo que era realmente muy rápido, sinceramente, y quedarse a rueda hacía una gran diferencia. Si ibas expuesto al viento realmente lo sentías, así que gestionarlo bien será importante”.
La declaración deja claro que en esta última semana no solo importarán las piernas. La inteligencia táctica, la protección del equipo y el manejo del desgaste serán igual de fundamentales.
Mientras corredores como Jonas Vingegaard, Jai Hindley y otros favoritos preparan la batalla definitiva por la general, Bernal se mantiene sereno, consciente de que el Giro nunca se decide hasta el último gran puerto.
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