
La aventura de Giulio Ciccone en la clasificación general del Giro d’Italia llegó a su fin antes de lo esperado. El corredor de Lidl-Trek, que había comenzado la carrera con la intención de buscar victorias de etapa y pelear por la montaña, terminó involucrándose en la lucha por la maglia rosa gracias a su sólido inicio en la competencia. Sin embargo, tras la octava jornada decidió cambiar completamente el rumbo de su carrera.
El italiano incluso logró uno de los momentos más especiales de su trayectoria al subir al podio con la camiseta rosa, algo que representaba un sueño personal. No obstante, las condiciones cambiaron después de la quinta etapa, marcada por la lluvia y la dureza del recorrido, donde Lidl-Trek no consiguió controlar la escapada que terminó dejando al portugués Afonso Eulálio como nuevo líder de la carrera.
Visma y Bahrain le cerraron las puertas
Aunque Ciccone mantuvo aspiraciones de seguir bien ubicado en la general, especialmente pensando en la llegada al Blockhaus, una subida muy significativa para él, todo cambió durante la octava etapa. El italiano intentó infiltrarse en la fuga numerosa del día, pero los equipos rivales bloquearon constantemente sus movimientos.
“Sí, al final lo intenté varias veces, pero estaba demasiado cerca en la general», explicó Ciccone después de la etapa. «Visma, y también la camiseta rosa, no me quieren ahí arriba».
Las declaraciones dejaron claro que tanto el equipo Visma como los hombres encargados de defender el liderato consideraban peligroso permitirle libertad al italiano, quien todavía estaba demasiado cerca en la clasificación general.
Un nuevo Giro comienza para Ciccone
Sin posibilidades de entrar en la escapada, el corredor de Lidl-Trek cambió de estrategia. Primero colaboró con su compañero Derek Gee, quien seguirá siendo la carta principal del equipo para la general, y posteriormente se dejó caer en la subida final para perder tiempo de manera intencional.
“Intenté hacerlo lo mejor posible para Derek [Gee-West], y me lo tomé con calma en el último repecho. Así que veremos, desde mañana empieza un nuevo Giro».
La maniobra terminó funcionando. Ciccone quedó ahora a 9:42 minutos de Eulálio y aproximadamente a seis minutos de Jonas Vingegaard, una diferencia que podría darle la libertad que buscaba para volver a enfocarse en su verdadero objetivo: ganar etapas.
Con menos presión en la clasificación general, el italiano intentará aprovechar las próximas jornadas montañosas para ir por su cuarta victoria parcial en el Giro y recuperar protagonismo desde las escapadas.
Pasión por el Ciclismo
Web desarrollada con IA
