
El camino de Remco Evenepoel hacia el Tour de France 2026 ya entró en una nueva etapa. El campeón olímpico comenzó un extenso campamento de altura en Sierra Nevada con el objetivo de potenciar el aspecto que todavía lo separa de corredores como Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard: el rendimiento en la alta montaña.
Después de revolucionar el mercado de fichajes el invierno pasado con su llegada al Red Bull – BORA – hansgrohe, el belga centra ahora toda su preparación en el gran objetivo que persigue desde hace años: ganar el Tour de Francia.
Cuenta regresiva rumbo a julio
Evenepoel compartió en Strava el inicio de su concentración con una publicación titulada “Empieza la cuenta regresiva”, dejando claro que toda su planificación ya apunta directamente al Tour.
El primer entrenamiento fue una salida de adaptación de 86 kilómetros entre Granada y Purullena junto a sus compañeros Tim van Dijke y Gianni Vermeersch.
Sin embargo, el verdadero trabajo comenzó después. Desde el lunes, el grupo del Red Bull-BORA se trasladó a Pradollano, un punto situado a 2.300 metros sobre el nivel del mar, una altitud superior incluso a casi todos los puertos que tendrá el Tour de Francia 2026.
La intención del equipo es evidente: fortalecer el rendimiento de Evenepoel en las subidas largas y extremas, el terreno donde Pogacar y Vingegaard todavía parecen estar un paso adelante.
La montaña, el gran desafío de Remco
Aunque el belga es considerado actualmente uno de los mejores contrarrelojistas del mundo, en Red Bull saben que el Tour no se gana únicamente contra el reloj.
Por eso Evenepoel decidió renunciar a varias competencias preparatorias importantes como el Tour Auvergne-Rhône-Alpes, el Tour de Romandía e incluso los campeonatos nacionales, apostando todo a este bloque de entrenamiento en altura.
La idea es que las interminables ascensiones de Sierra Nevada le permitan llegar con mejores piernas a julio y acercarse al nivel que mostró hace dos años cuando logró subir al podio del Tour.
Una temporada con altibajos
El 2026 de Evenepoel ha tenido momentos brillantes y otros llenos de dudas. El inicio de temporada fue espectacular con triunfos en tres carreras del Challenge de Mallorca y la clasificación general de la Volta a la Comunitat Valenciana, además de dos victorias de etapa.
Sin embargo, posteriormente comenzaron las dificultades. En el UAE Tour sufrió mucho en la montaña y apenas pudo sostenerse gracias a su fortaleza en la contrarreloj.
En la Volta a Catalunya la imagen mejoró ligeramente, aunque terminó trabajando más como apoyo de Florian Lipowitz mientras Vingegaard dominaba ampliamente la carrera.
Las clásicas salvaron la primavera
El belga volvió a recuperar sensaciones durante las clásicas. Sorprendió con un podio en el Tour de Flandes y posteriormente conquistó la Amstel Gold Race, su primer gran triunfo de la temporada.
No obstante, en Lieja-Bastoña-Lieja quedó nuevamente expuesta la diferencia en las subidas frente a Pogacar y la nueva sensación francesa, Paul Seixas.
Aunque terminó tercero, el rendimiento cuesta arriba dejó varias dudas dentro del equipo alemán.
Por eso, Sierra Nevada aparece ahora como el escenario clave del proyecto. Allí, lejos del ruido y completamente enfocado en la montaña, Evenepoel busca construir la versión más fuerte de sí mismo antes del Tour de Francia.
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