
Primoz Roglic llegó al Tour de Romandía 2026 como uno de los nombres más pesados del cartel, pero tras una actuación decepcionante en la tercera etapa, las críticas comenzaron a escalar con dureza. Chris Horner fue especialmente contundente: para una estrella de su calibre, lo mostrado está muy lejos de lo esperado.
La carrera suiza empieza a convertirse para el esloveno en una historia incómoda de expectativas incumplidas, y cada jornada parece aumentar la presión sobre su rendimiento y sobre la estrategia de Red Bull – BORA – hansgrohe.
Horner no se guardó nada
El exganador de La Vuelta observó con sorpresa el contraste entre el estatus de Roglic y su presencia real en carrera.
“Este tipo solía ser un corredor de portada”, afirmó.
“Es uno de los ciclistas mejor pagados del pelotón”.
Pero la crítica más dura llegó al analizar su comportamiento en el momento decisivo de la subida.
“¿Por qué parece que está de vacaciones aquí, descolgándose después de hacer algunos relevos cortos?”
El detalle que encendió la polémica
Uno de los episodios más discutidos ocurrió a 2,2 kilómetros de la cima, cuando Roglic se desplazó para tomar bidones en plena fase clave de selección.
“Estás a 2,2 kilómetros de la cima y tienes que tomar un par de botellas en este momento. Esto no tiene ningún sentido para mí”.
La escena generó aún más dudas porque coincidió con el instante en que la carrera se rompía definitivamente.
BORA trabajó… pero su líder desapareció
Antes del colapso, Red Bull – BORA – hansgrohe había impuesto ritmo con Daniel Felipe Martínez, en una maniobra que parecía diseñada para endurecer la etapa.
Por momentos, Roglic estuvo bien posicionado, pero cuando la intensidad aumentó, perdió contacto mientras otros corredores resistían o incluso regresaban.
Horner resumió esa contradicción con otra pregunta demoledora:
“¿Cómo es posible que Roglic se haya quedado mientras Dorian Godon y los corredores de INEOS, que estaban detrás, lograron volver?”
La comparación fue especialmente incómoda porque Godon terminó aprovechando el caos para ganar la etapa.
¿Estrategia sin dirección?
Las críticas no apuntan únicamente al corredor, sino también al enfoque colectivo del equipo.
“I don’t know if I like this move” (“No sé si me gusta esta maniobra”), señaló Horner sobre la forma en que BORA endureció la carrera sin traducir ese desgaste en una ventaja clara.
La sensación general fue la de una estructura agresiva… pero sin ejecución efectiva.
De candidato a incógnita
Tras perder más de dos minutos en la segunda etapa y volver a dejar dudas en la tercera, Roglic comienza a quedar desplazado del foco principal de la general, mientras Florian Lipowitz emerge con mayor solidez dentro del propio equipo.
Lo que debía ser una doble carta estratégica para Red Bull empieza a inclinarse hacia un liderazgo más definido.
La gran pregunta ya no es una etapa
Para Horner, el problema dejó de ser un error aislado.
“¿Qué está pasando?”
En una carrera dominada por la consistencia de Pogacar, Roglic enfrenta ahora una amenaza distinta: no solo perder tiempo, sino perder credibilidad competitiva en una temporada donde cada detalle pesa.
Pasión por el Ciclismo
Web desarrollada con IA
