
Un hecho insólito sacudió el ciclismo internacional. La Unión Ciclística Internacional (UCI) confirmó la suspensión del neozelandés Kiaan Watts tras protagonizar una agresión en plena competencia, un episodio que generó rechazo inmediato dentro del pelotón.
El incidente que desató la polémica
Todo ocurrió durante el Ster Van Zwolle, una prueba de categoría 2.2 en Países Bajos. A falta de 33 kilómetros para la meta, Watts lanzó un ataque, pero en medio de la acción sorprendió al golpear con el puño en el rostro al neerlandés Marijn Maas, del Beat Cycling Club.
La escena fue captada por la transmisión oficial y rápidamente se viralizó en redes sociales, generando indignación por el comportamiento antideportivo.
El neozelandés Kiaan Watts (NSN Devo Team) fue expulsado por golpear a un corredor rival durante una carrera en Holanda
🎥 Kelvin Dekker pic.twitter.com/gkn2rJMYP3
— Avituallamiento Ciclista (@EVTMO_) March 7, 2026
La versión del corredor y la negación del rival
Tras lo ocurrido, Watts explicó su reacción argumentando que creyó haber sido escupido por Maas. Sin embargo, el ciclista neerlandés negó completamente esa acusación.
El hecho, lejos de aclararse, aumentó la controversia en torno a lo sucedido.
Sanción oficial de la UCI
Luego de abrir un procedimiento disciplinario, la UCI tomó medidas concretas. El organismo confirmó la suspensión del ciclista por un periodo de 25 días, comprendido entre el 9 de abril y el 2 de mayo de 2026.
En su comunicado oficial, la entidad detalló:
“Las imágenes de vídeo del incidente ocurrido en la prueba holandesa el 7 de marzo de 2026 muestran a Kiaan Watts extendiendo el brazo hacia otro ciclista y propinándole un puñetazo con el puño cerrado”.
Además, se informó que el corredor reconoció la infracción al reglamento (artículo 12.4.009) y aceptó la sanción. Inicialmente era de 26 días, pero se redujo a 25 tras considerar una penalización interna impuesta por su equipo.
Consecuencias deportivas inmediatas
El castigo se suma a las sanciones ya aplicadas tras la carrera: descalificación del evento, multa de 200 francos suizos y la pérdida de 25 puntos UCI.
Aunque su equipo, NSN (estructura de desarrollo del antiguo Israel – Premier Tech), lo apartó inicialmente de una competencia posterior, el ciclista alcanzó a participar en otras pruebas antes de que se confirmara la sanción definitiva.
Un llamado a la deportividad
La UCI aprovechó el caso para recordar los principios que rigen el ciclismo profesional:
“Los ciclistas gozan de derechos y asumen responsabilidades destinadas a promover los valores del ciclismo y proteger la integridad de este deporte. Estos derechos y responsabilidades están recogidos en la Carta de Derechos y Responsabilidades de los Ciclistas. El respeto a esta Carta fomenta un entorno donde prevalecen la deportividad, la equidad y el respeto”.
Antecedentes y disculpas
El episodio también reavivó el debate sobre conductas similares en el ciclismo. Casos como los de Gianni Moscon en el Tour de Francia 2018 o Juan Sebastián Molano en el Critérium du Dauphiné 2022 ya habían generado sanciones por agresiones en carrera.
Por su parte, el equipo NSN emitió un comunicado disculpándose con el afectado, su equipo y los organizadores, asegurando que espera un comportamiento profesional de sus corredores.
El propio Watts también ofreció disculpas públicas:
“Me he disculpado en persona, pero también quiero disculparme públicamente con Marijn Maas del equipo BEAT CC p/b Saxo por mis acciones de hoy”.
Un caso que deja huella
Más allá de la sanción, el incidente deja una reflexión sobre los límites en la competencia. En un deporte marcado por el esfuerzo y la estrategia, este tipo de acciones no solo afectan a los involucrados, sino también a la imagen del ciclismo.
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