
Una victoria con desgaste inesperado
Mathieu van der Poel volvió a levantar los brazos en el E3 Saxo Classic, firmando su tercera victoria consecutiva en esta carrera. Sin embargo, lo que en apariencia fue un dominio, dejó más interrogantes que certezas. Su ataque lejano, a 65 kilómetros de meta, terminó siendo efectivo, pero también le pasó factura en los últimos kilómetros, donde su ventaja comenzó a diluirse peligrosamente.
El propio Johan Bruyneel analizó la maniobra con cautela: “Personalmente, creo que habría sido más inteligente mantener a Tim Van Dijke con él durante más tiempo. Su ataque llegó a 65 kilómetros de meta, eso es muy lejos, y en el E3 aún queda mucho después de la zona de muros”.
Un final que dejó dudas
Aunque van der Poel resistió, lo hizo con lo justo. En el tramo final, el grupo perseguidor recortó diferencias gracias a una mejor colaboración, y el neerlandés evidenció desgaste. Incluso él mismo admitió no tener fuerzas para un sprint sólido.
Bruyneel fue directo: “Mostró que es humano. Es increíble que aún haya ganado, porque pensé que estaba acabado”. Una afirmación que refleja que, pese al triunfo, la imagen no fue tan contundente como en otras ocasiones.
Pogacar, la gran amenaza
Si hay alguien que sale fortalecido sin competir directamente en esta prueba, es Tadej Pogacar. El esloveno, que ya sabe lo que es ganar en Flandes, aparece como el gran rival a batir. Su capacidad en la montaña y su agresividad lo convierten en un ciclista difícil de controlar, especialmente en recorridos más exigentes.
“Está listo, pero hay un problema: Tadej Pogacar. Ese es su problema, y será su problema en las próximas carreras. ¿Quién es lo suficientemente bueno para vencer a Pogacar?”, cuestionó Bruyneel. Además, recordó lo sucedido en Sanremo: “Tom Pidcock pudo seguirle, pero sin la caída creo que Pogacar se habría ido solo en la Cipressa hasta la meta”.
¿Un año histórico en camino?
La ambición de Pogacar parece no tener techo. Según Bruyneel, no es descabellado pensar en una temporada perfecta en los Monumentos: “Es realmente posible que Pogacar gane los cinco Monumentos en una sola temporada”. Aunque reconoce que pruebas como París-Roubaix pueden depender de factores externos, su dominio actual es innegable.
“El problema con Flandes y Roubaix es que hay factores externos difíciles de evitar. Pero ya ganó la que era más difícil para él: Milano-Sanremo. ¿Qué lo va a detener?”, añadió.
Flandes en el horizonte
De cara al Tour de Flandes, Pogacar parte como el principal favorito. Su estado de forma, sumado a la fortaleza de su equipo, refuerzan esa condición. Bruyneel también destacó el nivel de sus gregarios: “Normalmente, gana Flandes otra vez. Tiene un equipo fuerte, y también se vio una actuación increíble de Florian Vermeersch, que regresó tras un problema mecánico”.
Mientras tanto, van der Poel aún tiene margen de mejora, especialmente tras las secuelas de su caída en Milano-Sanremo. La próxima parada será clave para medir si puede recuperar su mejor versión o si Pogacar seguirá ampliando su dominio.
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