
La Milano-Sanremo sigue siendo uno de los pocos grandes trofeos que faltan en el impresionante palmarés de Tadej Pogačar. El esloveno ha conquistado el Tour de Francia, ha triunfado en varios Monumentos y se ha enfundado el maillot arcoíris, pero la “Classicissima” continúa resistiéndosele.
Un reciente entrenamiento del corredor del UAE Team Emirates-XRG ha encendido las alarmas en el pelotón, dejando entrever que su preparación para esta carrera podría llevar el ritmo a un nivel aún más alto.
Un nuevo registro en la Cipressa
Durante una sesión de entrenamiento en la costa de Liguria, Pogačar registró su mejor tiempo personal en la subida a la Cipressa, uno de los puntos clave del recorrido de la Milano-Sanremo.
Según los datos publicados en Strava, el esloveno completó los 5,6 kilómetros del ascenso en 8 minutos y 51 segundos, mejorando en seis segundos su marca anterior.
Este registro llamó la atención porque permite compararlo con el ritmo que se vio en la carrera del año pasado. En la edición de 2025, Pogačar y Mathieu van der Poel subieron esa misma ascensión en 8 minutos y 57 segundos durante uno de los ataques decisivos de la jornada.
En términos simples, el tiempo conseguido en entrenamiento fue incluso más rápido que el registrado en plena competencia.
Una subida clave en la estrategia del UAE
La Cipressa tiene una pendiente media ligeramente superior al 4 %, lo que la convierte en una subida atípica dentro de los Monumentos del ciclismo.
No es especialmente dura, pero su longitud y su posición en el recorrido —a pocos kilómetros del final— la transforman en un punto estratégico para quienes buscan endurecer la carrera antes del Poggio.
En las últimas ediciones, el UAE Team Emirates-XRG ha apostado por aumentar el ritmo en esta subida para reducir el grupo y preparar el ataque de su líder antes de la última cota.
Una táctica que ya estuvo cerca de funcionar
El plan estuvo muy cerca de dar resultado el año pasado. En aquella edición, Pogačar aceleró en la Cipressa y logró seleccionar el grupo delantero.
Solo Mathieu van der Poel fue capaz de seguir su rueda en ese momento. Más tarde, el neerlandés terminaría imponiéndose en la meta de San Remo.
La reciente marca registrada por Pogačar sugiere que el equipo podría intentar llevar el ritmo incluso más allá en la próxima edición.
Un entrenamiento que envía un mensaje
Aunque los tiempos en entrenamiento no siempre reflejan lo que ocurre en carrera —ya que pueden intervenir factores como el ritmo marcado por compañeros o incluso vehículos— el registro sigue siendo un indicio claro de las intenciones del esloveno.
La Milano-Sanremo es conocida por ser una de las carreras más difíciles de ganar para los corredores ofensivos. Sus subidas cortas y de pendiente moderada suelen favorecer finales impredecibles.
Sin embargo, si el UAE logra imponer un ritmo extremadamente alto en la Cipressa, el guion habitual de la carrera podría cambiar.
Y la clásica que hasta ahora se ha resistido a Pogačar podría convertirse en uno de los grandes escenarios de batalla de la temporada 2026.
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