
El inicio de las clásicas de pavé llegó con una ausencia notable: la de Mads Pedersen. El corredor danés del Lidl-Trek continúa recuperándose de las lesiones sufridas en una fuerte caída durante la Volta a la Comunitat Valenciana, un accidente que no solo afectó su preparación deportiva, sino también su vida cotidiana.
Una caída a gran velocidad
El propio ciclista relató cómo ocurrió el incidente mientras rodaban a alta velocidad en el pelotón:
“Íbamos a 70, 75 kilómetros por hora. En una curva suave a la izquierda algunos corredores se tocaron, así que siguieron recto. Yo no tenía otra opción y tuve que salirme por el borde. Vi muchos arbustos y esperé un aterrizaje suave, pero caí aproximadamente un metro sobre las piedras.”
El impacto le provocó fractura de muñeca y de clavícula, lesiones que lo obligaron a abandonar la competencia y replantear completamente el inicio de su temporada 2026. En ese momento, la preocupación principal no era el regreso a la bicicleta:
“Entonces piensas ‘joder, si mi espalda está rota…’ No estás pensando en volver a la bici, estás pensando en lo grave que puede ser.”
Humor en medio de la recuperación
Fiel a su personalidad directa, Pedersen también compartió una anécdota inesperada sobre las dificultades de su recuperación:
“No podía limpiarme el trasero, amigo. Tenía la muñeca izquierda rota y enyesada hasta por encima del codo. Y la clavícula derecha rota, así que estaba en cabestrillo. No pude ir al baño durante cinco días. Fue un parto duro cuando finalmente pasó.”
Más allá del tono humorístico, el testimonio refleja lo complejo que ha sido el proceso fuera de la atención mediática.
Regreso progresivo al entrenamiento
A pesar de todo, el danés ya volvió a entrenar en carretera antes de lo previsto inicialmente, una noticia positiva para su equipo. Sin embargo, reconoce que aún no puede trabajar con la misma carga que sus compañeros:
“Esos chicos pasan seis horas al día juntos en la bicicleta, yo hago un poco menos.”
Su objetivo es competir nuevamente dentro de aproximadamente un mes, siempre que la evolución continúe favorable:
“Si no creyéramos en ello, no me estaría matando en el rodillo en casa.”
Actualmente se encuentra concentrado en Mallorca junto a varios compañeros, con la mirada puesta en las grandes clásicas de primavera, aunque su presencia aún no está garantizada.
La incógnita de las clásicas
Con cinco semanas por delante hasta el Tour de Flandes, existe margen para mejorar, pero el propio Pedersen pide prudencia:
“Por eso no debemos emocionarnos demasiado. Estamos estirando los límites de lo que es posible.”
Además, advierte que regresar directamente a carreras exigentes podría ser un gran desafío:
“No sabemos cómo reaccionará mi cuerpo. Si llego a las clásicas, esas serán mis primeras carreras. Sin competir antes, es una gran incógnita cómo estarán mis piernas.”
El campeón mundial de 2019 mantiene la motivación intacta, aunque el calendario definitivo dependerá de la respuesta física en las próximas semanas.
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