
El ciclismo español tiene una nueva figura consolidándose y ya no es una promesa. Iván Romeo confirmó su crecimiento con la victoria de etapa y la clasificación general en la Vuelta a Andalucía, resultados que lo posicionan como uno de los corredores más completos de su generación y una referencia en la contrarreloj.
Un inicio de temporada que confirma su nivel
A sus 22 años, el corredor del Movistar Team comenzó el año con triunfos importantes, mostrando ambición y una mentalidad competitiva que llama la atención dentro del pelotón internacional.
“Empezar el año con el pie derecho, como dices”.
El español reconoció que la semana en Andalucía fue exigente, pero también clave para reafirmar su evolución deportiva.
El ciclismo como forma de vida
Romeo describe su profesión con una naturalidad que refleja pasión absoluta por la bicicleta.
«Si me dieran dos semanas de vacaciones, me iría a montar en bici con mis amigos, escucharía música y me pagan por eso. Es hermoso, la verdad”.
También habló sobre las exigencias del deporte:
“Creo que es un deporte muy duro, pero en términos de calidad de vida diría que es muy bueno”.
“En una carrera sí, depende de cómo vaya, pero es más complicado. Y cuando las cosas van bien diría que a veces las disfrutas incluso menos, porque estás muy estresado”.
Perfil físico y referentes
Con 1,93 metros de estatura y un título mundial sub-23 en contrarreloj, las comparaciones con Miguel Induráin aparecen con frecuencia, aunque él prefiere la prudencia.
“Si consigo hacer una décima parte de lo que hizo Miguel, creo que sería una muy buena carrera”.
Su ídolo siempre fue Alejandro Valverde:
“Mi ídolo siempre ha sido ‘Bala’, aunque no tenga nada que ver conmigo como corredor”.
Sobre la montaña reconoce sus límites actuales:
“Puedes subir bien. No puedes subir como los mejores, eso por ahora parece muy difícil.”
Objetivos realistas: clásicas y vueltas cortas
Romeo tiene claro su perfil deportivo y no oculta que las grandes vueltas aún están lejos de su alcance.
“Lo más probable son las vueltas de una semana y las clásicas. Me gustaría decir lo otro, pero creo que sería mentir. Tendría que mejorar mucho para poder disputar grandes vueltas”.
Sobre su gran sueño deportivo:
“Un Mundial élite es lo más grande que hay. Tiene un aura diferente. Y el maillot es el más bonito del deporte”.
La era Pogacar y una decisión pragmática
Al hablar del ciclismo actual, el nombre de Tadej Pogacar es inevitable, y Romeo fue directo sobre la dificultad de competir contra él.
“Las carreras en las que está son algo difícil de explicar. Sabes que va a ser prácticamente imposible. Controla todo y además tiene el mejor equipo. Cuando quiere, lo hace. A veces intentas elegir carreras en las que no está porque en las que sí está, a menudo es una pérdida de tiempo”.
El ciclismo moderno y sus exigencias
El español también explicó el nivel de control que implica el ciclismo profesional actual.
“Somos prácticamente robots durante la temporada”.
Entre aplicaciones para registrar la alimentación, control constante del peso y planificación milimétrica, el rendimiento se mide en cada detalle, aunque admite pequeños placeres ocasionales: dulces un par de veces por semana, especialmente considerando que puede llegar a gastar cerca de 5.000 calorías diarias en semanas exigentes.
Con resultados ya importantes y una mentalidad clara, Iván Romeo se perfila como uno de los nombres llamados a marcar el futuro del ciclismo español en los próximos años.
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