
La Clásica de Almería celebra este 15 de febrero su edición 39 con un guion casi escrito: 189 kilómetros entre Puebla de Vícar y Roquetas de Mar que apuntan a una resolución al esprint. El trazado combina una primera mitad quebrada con un desenlace ideal para los hombres rápidos.
Un recorrido que selecciona antes del esprint
Antes del probable embalaje masivo, la carrera ofrece cuatro cotas puntuables: Celín (2ª, km 46,6), Río Chico (3ª, km 85,1), Berja (3ª, km 98,5) y Almerimar (4ª, km 136,5). Además, los sprints intermedios en Las Norias de Daza, Adra, Berja y El Parador añadirán tensión táctica. El viento, habitual protagonista en la zona, podría provocar abanicos y alterar el desenlace.
Girmay y Groenewegen encabezan la lista
Entre los 20 equipos participantes, el eritreo Biniam Girmay parte como uno de los grandes favoritos tras su maillot verde y tres triunfos de etapa en el Tour de France 2024. A su lado aparece el neerlandés Dylan Groenewegen, ganador este año en la Comunidad Valenciana y con seis etapas en la ronda gala.
El vigente campeón, el belga Milan Fretin, buscará repetir la victoria lograda en 2025. También destacan Arnaud De Lie, Matteo Moschetti y el alemán Pascal Ackermann, quien podría convertirse en el primero en sumar tres triunfos históricos en la prueba.
Presencia colombiana y aspirantes sorpresa
Colombia contará con Fernando Gaviria y Jonathan Guatibonza, ambos con opciones en un final rápido. A la nómina se suman nombres como Orluis Aular, Iuri Leitao, Marc Brustenga, Manuel Peñalver y el francés Valentin Madouas, cuya resistencia podría ser clave si el viento endurece la carrera.
Con un perfil propicio para la velocidad, pero abierto a sorpresas tácticas, Roquetas de Mar se prepara para una llegada vibrante donde la colocación y la potencia decidirán al ganador.
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