
Un traspaso muy avanzado que no se cerró
Remco Evenepoel destapó uno de los capítulos más comentados del mercado reciente al revelar lo cerca que estuvo de dejar Soudal–Quick-Step para unirse a INEOS Grenadiers en 2023. En diálogo con The Observer durante su concentración invernal en Mallorca, el belga confirmó que las negociaciones avanzaron seriamente, pero terminaron naufragando por retrasos, incertidumbre y la resistencia de su entonces equipo.
“Estuvo bastante cerca”, explicó Evenepoel, dejando claro que el movimiento no fue un simple rumor, sino una opción real que se enfrió cuando el tiempo jugó en contra.
Retrasos, cambios y una espera que se agotó
El interés de INEOS tomó fuerza en el otoño de 2023, justo después de que Evenepoel conquistara el título mundial de contrarreloj en Stirling, elevando su valor en el mercado. Sin embargo, el contexto interno del equipo británico ralentizó el proceso.
“Con todos los cambios que estaban ocurriendo en ese equipo, hubo algunos retrasos y ya no podía esperar más”, relató el belga.
Sin críticas directas, el mensaje fue claro: en un momento clave de su carrera, la falta de certezas pesó más que las promesas.
Un obstáculo contractual decisivo
A la demora se sumó la postura de Soudal–Quick-Step, que no estaba dispuesta a facilitar una salida anticipada. La cláusula de rescisión, cifrada en siete millones de euros, terminó de complicar el escenario.
“Estuvo cerca de hacerse”, añadió Evenepoel, antes de describir la situación como “casi imposible” porque su antiguo equipo no quería dejarlo ir.
Un patrón de oportunidades que rozan el límite
Este episodio encaja con una constante en la trayectoria de Evenepoel: decisiones trascendentes que se quedan a un paso. Antes de brillar en el ciclismo, el belga también estuvo cerca del fútbol profesional.
“Jugué al fútbol hasta los 17 años, así que estuve bastante cerca de ser profesional”, recordó. “Podría haber seguido, pero estoy muy feliz con la elección que hice”.
Formado en Anderlecht y PSV Eindhoven, e incluso observado por Arsenal cuando tenía 13 años, su camino cambió cuando Anderlecht lo liberó por dudas sobre su velocidad. Poco después, redefiniría los límites del rendimiento… sobre la bicicleta.
Por qué el momento lo era todo
Más que el fichaje fallido, lo relevante fue el porqué. Evenepoel explicó que su frustración no nacía solo de la ambición, sino del estancamiento.
“Me quedé porque me prometieron cosas, muchos cambios, y lo creí”, dijo sobre su etapa final en Quick-Step. “Luego llegó un punto en el que sentí: ‘vale, esto nunca va a pasar’. Era evidente. Necesitaba un cambio”.
Esa necesidad de claridad terminó cerrando la puerta a INEOS y abriendo otra con Red Bull BORA–Hansgrohe. Mirando atrás, los “casi” de su carrera parecen menos lamentos y más lecciones que moldearon su urgencia por avanzar cuando el momento, por fin, llegó.
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