
Un cambio natural dentro de un equipo más fuerte
Mikkel Bjerg reconoció abiertamente que su peso dentro de UAE Team Emirates – XRG ya no es el mismo que tuvo en los primeros años junto a Tadej Pogacar. El danés, quien fue una pieza clave en el inicio del dominio del esloveno en el Tour de Francia, entiende que la transformación del equipo ha modificado las jerarquías internas.
“Sí, creo que sí. Principalmente porque el equipo es ahora de un calibre ligeramente diferente”, afirmó Bjerg en declaraciones a Feltet.
De apoyo fijo a un rol más secundario
Durante varias temporadas, Bjerg fue un acompañante habitual de Pogacar en grandes vueltas y extensos bloques de entrenamiento. Sin embargo, el crecimiento deportivo del equipo y la llegada de nuevos corredores de alto nivel han reducido su presencia en los grandes objetivos, incluyendo varias ausencias en el Tour de Francia.
El propio Bjerg identifica un punto de inflexión en su recorrido dentro del equipo.
“Quizás siento un poco que en mi primer Tour de Francia me resultó difícil cumplir con lo que se esperaba de mí”, explicó. “No fui el mejor gregario de todo el pelotón en mi primer Tour de Francia. Habría sido perfecto si lo hubiera sido desde el inicio”.
Competencia interna sin resentimientos
Lejos de mostrar inconformidad, el danés se muestra comprensivo con quienes hoy ocupan un rol más destacado alrededor de Pogacar.
“Está claro que los nuevos corredores merecen completamente estar en el equipo del Tour de Francia”, señaló. “No es que esté sentado pensando: ‘Oh, Nils Politt no debería estar ahí’. Porque es increíblemente bueno”.
Para Bjerg, esta situación responde únicamente a la evolución de una escuadra que se ha consolidado como referencia del ciclismo mundial.
“No puedes señalar con el dedo el éxito, pero yo también había notado que había corrido el Tour de Francia todos los años”, añadió. “Eso es simplemente el desarrollo del equipo. Es difícil señalar algo concreto. No hay nadie haciendo nada mal. Todos están rodando increíblemente fuerte”.
Un vínculo que sigue intacto
Aunque ahora comparten menos carreras, Bjerg asegura que la relación con Pogacar no se ha perdido.
“Cuando has estado juntos en un equipo del Tour de Francia durante casi dos meses, tanto en concentraciones en altura como en una gran vuelta, está claro que construyes una relación cercana”, afirmó. “Ahora hemos corrido algunas grandes vueltas juntos. Eso es algo que nunca desaparece”.
Incluso considera que la ampliación del círculo de confianza del esloveno ha fortalecido al colectivo.
“Ha corrido grandes vueltas con muchos corredores diferentes”, comentó Bjerg. “Obviamente, no puede ser el mejor amigo de todos, pero creo que hay muchos que piensan: ‘Lo conozco muy bien. Iría a la guerra por él’. En ese sentido, es realmente bueno para el equipo”.
Las palabras de Bjerg reflejan la comprensión de un ciclista que acepta las exigencias del éxito al más alto nivel, aun cuando eso implique ceder protagonismo.
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