
El esloveno ya rueda sobre los adoquines del ‘Infierno del Norte’
Tadej Pogacar ha puesto en marcha uno de sus retos más ambiciosos para la próxima temporada: conquistar la París-Roubaix 2026, una de las pocas joyas del ciclismo que aún no brillan en su palmarés. Después de su impresionante debut —donde un incidente en una curva de pavé y un cambio de bicicleta lo obligaron a conformarse con un valioso segundo lugar detrás de Mathieu Van der Poel— el líder del UAE Team Emirates-XRG no quiere dejar ningún detalle al azar.
Reconocimiento intenso en los sectores más duros
El medio francés La Voix du Nord sorprendió a Pogacar mientras recorría los tramos decisivos de la prueba junto a Nils Politt, Tim Wellens y Florian Vermeersch. El grupo inspeccionó sectores emblemáticos como Camphin-en-Pévèle y el legendario Carrefour de l’Arbre, puntos donde se suele definir la carrera y donde cada piedra, curva o cambio de ritmo puede marcar la diferencia.
Este tipo de reconocimientos no es algo menor: en días recientes, también Wout Van Aert —otro de los grandes candidatos para la edición 2026— estuvo analizando la zona, lo que confirma que la próxima París-Roubaix será una batalla táctica y física de altísimo nivel.
El director de la prueba, entusiasmado con su regreso
La presencia del esloveno no pasó desapercibida para Thierry Gouvenou, director de la París-Roubaix, quien no ocultó su optimismo ante la posibilidad de verlo nuevamente luchando por la victoria.
“Creo que disfrutó de la experiencia del año pasado, pero por otro lado, no le gusta perder y no está acostumbrado. Sabemos que tiene las piernas para ganar y Van der Poel tendrá que dar todo para ganarle”.
Sus palabras reflejan la expectativa que genera Pogacar, un corredor que ya demostró que su talento no se limita a las grandes vueltas y que está decidido a completar su colección de monumentos.
Un calendario 2026 que apunta alto
Aunque el UAE Emirates-XRG confirmará pronto su planificación oficial, todo indica que Pogacar centrará buena parte de su temporada en intentar conquistar aquellas carreras que aún se resisten. Con el objetivo claro y una preparación minuciosa, el esloveno quiere que 2026 sea el año en el que finalmente levante el adoquín dorado de Roubaix.
Pasión por el Ciclismo
Web desarrollada con IA
