
La propuesta de Tadej Pogacar resonó con fuerza en el pelotón: mover las fechas del Giro de Italia y La Vuelta para facilitar la participación de más figuras, incluido él mismo. Sin embargo, la organización del Giro no tardó en responder y lo hizo con firmeza. Desde RCS Sport dejaron claro que la Corsa Rosa no piensa renunciar a su lugar histórico en el calendario.
Pogacar abre el debate: un cambio “mejor para todos”
Durante su participación en Gran Canaria, el esloveno lanzó una idea que no pasó desapercibida:
“Si cambiaran las fechas del Giro de Italia por La Vuelta sería mucho mejor”, afirmó Pogacar, con la intención de que la UCI evaluara un ajuste que, según él, beneficiaría el espectáculo y la preparación de los corredores.
Su comentario deja entrever su dificultad para encajar la Vuelta en su calendario mientras exista un Mundial con recorrido propicio para sus aspiraciones. Un cambio de fechas podría darle una oportunidad real de competir en España, situando la carrera en mayo.
Algunos apoyan… otros no tanto
Adam Hansen, presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales, no dudó en respaldar la idea. Explicó que en repetidas ocasiones ha sugerido mover las fechas y que la propuesta suele ser motivo de burla:
“Lo he dicho en los últimos años durante el PCC y otras reuniones. Se rieron de mí, pero obviamente nunca han corrido el Giro con lluvia helada y nieve, ni la Vuelta con un calor abrasador. Ese es el mayor problema del ciclismo: la tradición está frenando el desarrollo del deporte”.
Sus palabras apuntan a uno de los temas más discutidos en el ciclismo moderno: la tensión entre mantener la tradición y adaptarse a nuevas realidades climáticas y deportivas.
El Giro responde: las fechas no se tocan
La respuesta de RCS Sport fue inmediata y categórica. Paolo Bellino, director general de la organización, descartó por completo la propuesta en conversación con Cyclingnews:
“Ni siquiera vamos a pensar en la idea”.
Durante la presentación del recorrido del Giro 2026, Bellino amplió su postura. Recordó que la carrera ha ocupado históricamente el mes de mayo y que su intención es mantener esa identidad:
“El Giro de Italia tiene una fecha tradicional en mayo y no queremos cambiarla. Lo que me gustaría es cambiar solo una semana para que el Giro se integrara con la festividad nacional italiana del 2 de junio. También significaría que subiríamos a la alta montaña una semana más tarde, y algunos años eso puede marcar una gran diferencia en el clima. Pero ese es el único cambio de fecha que quiero hacer. No habrá intercambio entre el Giro y la Vuelta”.
Con estas palabras, el Giro da por cerrada cualquier posibilidad de rotación con la Vuelta a España.
¿Y ahora qué? La UCI tiene la última palabra
Aunque Pogacar abrió el debate y algunos ciclistas ven con buenos ojos la propuesta, el Giro ha puesto un muro claro: no cederá su sitio en el calendario.
El próximo movimiento, si lo hay, queda en manos de la UCI… pero, por ahora, la tradición parece mantenerse firme.
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