
El velocista belga Tim Merlier, considerado por muchos como el mejor sprinter del mundo, hizo un repaso de los triunfos que más lo marcaron durante su tercera temporada con el Soudal Quick-Step. Aunque asegura que elegir solo cinco es complicado, destacó aquellas victorias que, por su contexto o significado personal, definieron su 2025.
Un arranque perfecto en el AlUla Tour
Merlier abrió su lista recordando el primer día de competencia del año.
Sobre aquella victoria, afirmó:
“Es difícil escoger cinco, porque cada victoria es especial, pero comenzaría con la que obtuve en el día de apertura del AlUla Tour, porque siempre es bueno empezar la temporada con un triunfo; conseguir uno temprano te da más motivación y demuestra que tuviste un invierno sólido”.
Ese triunfo no solo le dio confianza, sino que confirmó que su preparación invernal había sido impecable.
El primer golpe en el UAE Tour: victoria con dedicatoria
Entre sus momentos más emotivos, Merlier destacó la primera de sus dos victorias en el UAE Tour.
Recordó la presión que sentía tras dos triunfos previos de Jonathan Milan y cómo logró imponerse en el tercer sprint masivo.
“Luego tengo que mencionar la primera de las dos etapas que gané en el UAE Tour. Allí, Milan ya había ganado dos etapas para ese momento, y yo estaba decidido a cambiar las cosas en el tercer sprint del pelotón. Fui cabeza a cabeza con él y gané, una victoria que dediqué a mi padre, quien en ese momento acababa de someterse a una cirugía de corazón”.
Una victoria que transformó en homenaje familiar y que elevó la carga emocional de esa jornada.
Scheldeprijs: una defensa exitosa del título
Merlier continuó con uno de los triunfos que mayor orgullo le generaron: su segundo Scheldeprijs consecutivo.
Así lo expresó:
“Mi segundo Scheldeprijs consecutivo también fue uno para recordar. Los sprinters no tenemos muchas oportunidades hoy en día en las carreras de un día, y me sentí orgulloso de ser nuevamente el más rápido en esta importante competencia después de un trabajo extraordinario de mis compañeros”.
En una época donde los velocistas tienen pocas oportunidades en clásicas, repetir victoria lo confirmó como un especialista de élite.
Brussels Cycling Classic: regreso del campamento y golpe de autoridad
Otro momento clave del año fue su triunfo en la Brussels Cycling Classic, disputada después de un campamento en altura que, según él, se sintió como comenzar de nuevo la temporada.
Merlier explicó:
“Seguiré aquí de forma cronológica y me detendré en la Brussels Cycling Classic. Esa carrera llegó después de un campamento de entrenamiento en altura y se sintió un poco como comenzar la temporada otra vez. Todas las miradas estaban puestas en mí porque sabían que iría al Tour, y la carrera fue más dura que la temporada pasada, pero al final, aún tuvimos un sprint masivo. Fue un final tenso en una subida suave, y ganar allí me dio un gran impulso de moral para el Tour”.
Un triunfo estratégico que reforzó su confianza antes del Tour de Francia.
Su regreso triunfal al Tour de Francia
La lista cierra con el que Merlier considera uno de los momentos más especiales de su carrera reciente: su victoria en el Tour después de cuatro años sin ganar allí.
Así lo relató:
“Después de no disputar la primera etapa plana del Tour de Francia por no estar presente en los abanicos, estaba increíblemente motivado para la siguiente oportunidad que tuvimos. El final fue muy caótico y perdí la rueda de Bert debido al viento de frente y la tensión en el pelotón a dos kilómetros de la meta, pero logré mantener la calma y conseguir la victoria. Fue mi primera victoria de etapa en el Tour de Francia en cuatro años, y definitivamente, una que siempre recordaré”.
Un remate cargado de tensión, precisión y emoción, que se convirtió en uno de los puntos más altos de su año.
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