
Un dominio que sorprende incluso a los expertos
La temporada 2025 de Tadej Pogacar dejó atónitos a rivales, aficionados… y también a científicos del deporte. Nadie lo resume mejor que el especialista esloveno Tim Podlogar, jefe del Centro de Fisiología Deportiva y Pruebas de Ejercicio de la Universidad de Exeter.
“Su fisiología me parece completamente inimaginable. Es increíble cómo puede mantener números tan altos, un ritmo tan fuerte durante tanto tiempo y aun así no llegar a meta totalmente exhausto”, afirmó en diálogo con Siol. La posibilidad de estudiar su musculatura en laboratorio sería, según él, extraordinaria, aunque reconoce que es difícil imaginarlo mientras el esloveno continúa marcando una era.
Podlogar no habla desde la teoría. Ha trabajado en estrategias nutricionales de élite, desde las de Red Bull – BORA – hansgrohe (incluyendo el Giro ganado por Jai Hindley), hasta su rol actual como consultor del Tudor Pro Cycling Team.
En Tudor, ciencia aplicada al progreso
El especialista explica su rol dentro del equipo:
“En el Tudor trabajo como consultor para los nutricionistas y ocasionalmente para los entrenadores. Esto me permite usar mi conocimiento para ayudar a los ciclistas y dejar mi marca en el deporte, mientras dedico la mayor parte del tiempo a la ciencia.”
El objetivo de la escuadra es claro: progresión gradual.
“Por ahora no buscamos ganar el Tour o el Giro, sino etapas específicas o podios. Aprender, crecer de temporada en temporada y quizá en tres años obtener la licencia WorldTour.”
Carbohidratos: entre la necesidad y el exceso
Si Pogacar despierta admiración, la nueva tendencia de consumo extremo de carbohidratos genera preocupación en Podlogar.
Hace una década el promedio era de 80–100 g por hora; luego se pasó a 100–120 g. Hoy algunos ciclistas intentan ingerir 150–200 g por hora, una cifra que considera arriesgada.
Para el científico, el problema no es solo cuánto se consume, sino cuándo. “En días llanos, si un sprinter toma 120 g/h, al final la energía consumida es demasiada, lo que en teoría implicaría ‘saltarse la cena’, algo que antes de una etapa de montaña es dispararse en el pie”.
Por eso advierte que los mejores escaladores tienen un rango ideal:
“Para corredores como Tadej Pogacar y Primoz Roglic, que pesan entre 60 y 70 kilos, un consumo de alrededor de 100–130 gramos por hora en las etapas más duras es lo más sensato, definitivamente no 180 o incluso 200.”
Cada ciclista, un mundo distinto
Las diferencias internas dentro de un equipo pueden ser enormes. Podlogar investiga actualmente cómo determinar el umbral óptimo de carbohidratos para cada corredor, teniendo en cuenta su capacidad real de absorción.
Esto explica por qué Jonas Vingegaard y Wout van Aert pueden compartir hotel, carrera y calendario, pero terminar cenando platos completamente distintos.
La clave, dice, es la lectura global: el perfil del día siguiente, el rol asignado, la masa corporal y la tolerancia digestiva.
“Aunque parezca que los ciclistas pueden comer todo lo que ven, en realidad no es así. La distribución de energía entre días es crucial para el éxito.”
Preparación en calor: el arma oculta de Pogacar
El rendimiento del esloveno en condiciones extremas también tiene fundamento. Podlogar lo explica:
“En el calor, las necesidades de carbohidratos son más altas… la efectividad de los carbohidratos ingeridos es ligeramente menor.”
Pogacar lo vivió en el Tour 2023, cuando reportó dificultades en etapas calurosas. Según el experto, su enfoque reciente en adaptación al calor fue esencial para recuperar su dominio.
Ketones y REDs: lo que realmente importa
Sobre la postura de la UCI respecto a las cetonas, Podlogar es directo:
“Me resulta extraño. Es cierto que no tienen efectos probados, pero tampoco son dopaje, así que no entiendo por qué prohibirlas o desaconsejarlas.”
A su juicio, el organismo debería fijarse más en asuntos como el exceso de días de competición, el riesgo de sobreentrenamiento y el síndrome REDs —un déficit energético que afecta hormonas, inmunidad y salud general.
Para él, lo esencial no ha cambiado:
“Lo más importante es tener las bases de la nutrición en orden. Llenar los depósitos de glucógeno antes de carreras y entrenamientos importantes. Solo entonces tiene sentido pensar en suplementos.”
Y confiesa algo que sorprende:
“Yo no uso ningún suplemento en mis entrenamientos, excepto carbohidratos, porque no creo que los demás aporten un beneficio suficiente.”
El mensaje final: volver a lo básico
Entre opiniones científicas, advertencias y admiración por Pogacar, Podlogar deja una conclusión clara: el ciclismo no necesita obsesionarse con modas ni números llamativos. Lo fundamental sigue siendo entender el cuerpo, ajustar la nutrición al individuo y respetar los principios básicos.
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